Once países esperan por referéndum en Bolivia

Estados Unidos, México, Brasil, Argentina, Venezuela, Chile, Perú y —en menor medida— Paraguay y Gran Bretaña, Francia y España, por diversos intereses directos, seguirán con especial atención el referéndum.

El presidente boliviano Carlos Mesa pide en el cuestionario que se someterá a votación autorización para exportar gas, con cuyas utilidades promete desarrollar una infraestructura industrial en Bolivia, la nación más pobre de Sudamérica.

Tanto México como Brasil (principal importador de gas boliviano desde 1999) ratificaron su «gran interés» en el gas boliviano para surtir un tercio de su demanda energética interna.

En la misma perspectiva se encuentra Argentina. El gobierno de Buenos Aires busca mitigar su honda crisis energética.

En otra arista, Chile y Perú se disputan la posibilidad de embarcar hacia mercados de ultramar el gas boliviano desde sus puertos de Patillo e Ilo respectivamente.

Otro gran interesado en el dictamen de las urnas es el gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez, a quien el derrocado mandatario Gonzalo Sánchez de Lozada señala como causante de la insurrección popular que provocó su caída en octubre último.

CUENTA REGRESIVA. La consulta popular ingresó en su cuenta regresiva después de obtener la luz verde de las dos cámaras del Congreso.

Tras varias semanas de debate, senadores y diputados aprobaron la madrugada de ayer en una sesión conjunta, una ley marco que regulará los futuras consultas y un artículo que eleva a rango de ley el decreto de convocatoria aprobado por Mesa.

La ley, para desazón del gobierno, señala que la convocatoria al acto «no es obligatoria» y los analistas estiman que si la consulta no convoca a más del 50% del padrón electoral puede poner en serios aprietos a la presidencia, que espera una asistencia masiva el 18 de julio. AFP y AP