ONU advirtió del riesgo ambiental de elevada producción de etanol

En momentos en que se aguarda esta semana la llegada del presidente de EEUU a Brasil para discutir –entre otras cosas– sobre la producción de etanol, ayer salió la ONU a advertir de los riesgos que acarrea una elevada producción del biocombustible en caso de que no se adopten precauciones.
Brasil –uno de los grandes productores de etanol del mundo junto con Estados Unidos– tiene como base de la generación del combustible a la caña de azúcar. Ambos países producen el 70% del biocombustible del planeta: unos 16.000 millones de litros anuales cada uno, y quieren crecer. Aunque no faltan quienes advierten de los riesgos.

El director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), Achim Steiner, explicó: “La cuestión es si la expansión masiva de la producción de etanol tendrá en cuenta los temas ambientales y sociales como parte de las pautas de desarrollo”.


Riesgos. Steiner reconoció que en la producción a gran escala de etanol existen tres riesgos considerables.

“Está la cuestión del costo ecológico de producir etanol de esa manera. En segundo lugar, el riesgo de una mayor degradación ambiental por el desplazamiento de las áreas de producción de biocombustibles a zonas donde pueden afectar la biodiversidad y, en tercer lugar, su competición con la producción de alimentos”, dijo.

Para Steiner si no se instituyen salvaguardas, la demanda internacional creciente de etanol y otros biocombustibles en el mercado internacional, sumada a la codicia de los agricultores, amenazan la selva amazónica, la más grande que queda en el mundo.

El etanol, el principal biocombustible de Brasil, se fabrica a partir de la caña de azúcar. Si bien el cultivo de caña es mínimo en el Amazonas, algunos ambientalistas temen que la demanda creciente lleve a los cultivadores a esa zona.

En la provincia de San Pablo, según informó la BBC, son quemados kilómetros de campos de caña de azúcar para producir etanol. Una quema que destruye la tierra y contamina a partir de las humaredas generadoras de dióxido de carbono.

La contaminación ha llegado a las zonas rurales de Brasil. Tal es el caso del área de Piracicaba –una de las principales en la producción de etanol–, donde los niveles de partículas contaminantes son tan elevados como los de San Pablo.

Por su parte, en Colombia uno de los problemas es que la producción de etanol ha sustituido las zonas de bosque tropical por los cultivos de caña de azúcar.

De acuerdo a un artículo publicado por The Economist, los biocombustibles pueden –dependiendo de cómo se produzcan– causar tanta polución como los combustibles fósiles que intentan reemplazar. Otro de los riesgos, de acuerdo a la publicación, pasa por las prácticas agrícolas destructivas que algunos países exportadores llevan a cabo y que perjudican el ambiente.


Peligros ventajosos. Según Steiner, conocer los peligros de la producción de biocombustibles aporta ventajas. “Si aceptamos que hay riesgos, podemos empezar a trabajar para controlarlos. Los biocombustibles son una oportunidad tremenda, pero tenemos que trabajar para abordar sus peligros”, declaró.

“Algunos temen que (la producción de biocombustibles) pueda tener un efecto mayor en la seguridad alimenticia o incluso en los recursos naturales y la biodiversidad”, dijo el funcionario.

Indicó que es demasiado pronto para sacar ese tipo de conclusiones, pero que tres factores básicos deben ser tenidos en cuenta para el éxito del etanol y los biocombustibles en el mundo: la economía de su producción, que se pueda crear un mercado internacional en el que sea una materia prima más y, finalmente, su sustentabilidad.

El representante del organismo internacional participó el lunes en Brasilia en una conferencia sobre “Los desafíos del desarrollo sostenible y las respuestas del sistema multilateral”. Además, se reunió con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, y la ministra de Medio Ambiente, Marina Silva.


Etanol de por medio. El etanol estará arriba de la mesa cuando los presidentes de Brasil y EEUU se reúnan el viernes en San Pablo, en el marco de la gira que George W. Bush realizará por la región (ver páginas 3, 4 y 5).

Según fuentes oficiales, Lula y Bush discutirán el aumento de la producción de etanol y el fomento del comercio internacional de este tipo de combustible. EEUU tiene previsto sustituir el 20% de sus fuentes de combustibles de origen petroquímico por energías renovables como el etanol.

Brasil espera incrementar su producción anual de etanol disponible para exportación de los 4.000 millones de litros actuales, hasta unos 15.000 millones, de acuerdo a lo expresado por el ministro de Agricultura de Brasil, Luis Carlos Guedes Pino. (Redacción, AP, AFP, Bloomberg y EFE)