Oposición objeta una eventual asociación de Cuba al Mercosur

De esta manera los partidos salieron al cruce de la opinión del canciller Reinaldo Gargano, que el viernes pasado habló sobre la posibilidad de que Cuba se asociara al bloque regional y que la cláusula democrática no lo alcanzaría.

El senador del Partido Nacional, el ex canciller Sergio Abreu, dijo a El País que «hay que analizar dos temas. El económico-comercial y el político-institucional. No puede ser una expresión Cuba sí o Cuba no».

El ex ministro dijo que «desde el primer punto de vista, para un acuerdo de integración, (Cuba) tiene dificultades porque la formación de precios no se deriva del mercado sino de la participación del Estado en forma permanente en la fijación de esos precios, con la presencia del subsidio estatal. Ya de por sí hay dificultades para utilizar los mecanismos naturales de un proceso de integración, como los que hacen a las economías de mercado».

El segundo es el aspecto político. «En el Mercosur se sigue la cláusula democrática del protocolo de Ushuaia, que establece que la institucionalidad democrática es condición para ser miembro del Mercosur», dijo Abreu.

BLOQUE POLITICO. El diputado del Foro Batllista, Washington Abdala, explicó que «el Mercosur es un bloque de naturaleza política y no solamente comercial; cuando se reúnen los presidente y los cancilleres definen posiciones de carácter político. No es el mejor momento para asociar a Cuba».

Señaló que «creo que no se ha reflexionado bien sobre lo que implica una eventual asociación de Cuba. Acá hubo una cláusula democrática que en un momento de complicaciones para Paraguay se le llegó a señalar a un país que es miembro pleno que si se quebraba la institucionalidad se iba del Mercosur. Si eso sirve para Paraguay, por qué no habrá de servir para Cuba», se preguntó el legislador que mañana martes ingresará a la Cámara de Senadores, dado que el ex presidente Julio Sanguinetti, titular de la banca, debió viajar al exterior.

Abdala agregó que «lo de país asociado está vinculado a un primer paso para iniciar un proceso de llegar a ser miembro pleno y en este sentido los países asociados actualmente saben que pueden llegar a más, lo que no es el caso de Cuba debido a la cláusula democrática».

TRATADO. El diputado del Partido Independiente, Iván Posada dijo que «en el Mercosur tanto como miembro pleno o Estado asociado no hay espacio para las dictaduras».

Indicó que el protocolo de Ushuaia tiene «plena vigencia entre esos estados parte, y no sólo los miembros plenos sino Bolivia y Chile, que lo ratificaron para ser países asociados al Mercosur. Eso está estableciendo claramente el marco para el desarrollo de ese proceso de integración».

Explicó que «plantear cualquier tipo de integración, de aceptación ante el pedido de Cuba, es notoriamente violatorio de este protocolo y de los tratados que han dado marco al proceso de integración».

El legislador aclaró que «el compromiso sustancial de la vigencia de la democracia en el proceso de integración en el Mercosur firmado por Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia y Chile, es también para los países socios, en la medida que está firmado por dos estados asociados y es condición para que los estados se asocien, la que Cuba no está en condiciones de cumplir».