Otra crisis carcelaria: huelga de hambre involucra a 334 presos

A pocas horas de ingresada en el Parlamento la polémica ley para descomprimir la situación en las cárceles, las autoridades no descartan que la huelga se extienda a otros establecimientos del interior del país.

En el penal de Libertad son 215 los presos que ayer rechazaron el almuerzo, y otros 43 se plegaron a la iniciativa cuando les fue ofrecida la cena. Esa cárcel tiene 546 reclusos.

No muy lejos de allí, unos 76 presos de los 101 que aloja la cárcel de San José rechazaron ayer su comida.

El resto de las jefaturas departamentales –que tienen a su cargo los establecimientos de reclusión– no reportaron ayunos.

Sin embargo, las autoridades policiales de varios departamentos dijeron que el tema de la huelga de hambre “se está conversando durante los recreos” y no descartaron que tarde o temprano los presos resuelvan dejar de comer.

Mientras tanto, el encargado de prensa de la Dirección Nacional de Cárceles (DNC), Juan Carlos Duré, sostuvo que el ayuno en el penal de Libertad “es totalmente pacífico”. Lo mismo informaron en el departamento de relaciones públicas de la Jefatura de San José.

El integrante de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Guillermo Chifflet (Partido Socialista), aceptó la invitación del director del Penal de Libertad para visitar el establecimiento en los próximos días.

El lunes 4 Chifflet se entrevistará con delegados de los presos. La reunión fue pactada entre Eduardo Tellechea, director del penal de Libertad, y varios reclusos que representan al resto de la población carcelaria alojada en los módulos de acero (máxima seguridad). Tellechea extendió la invitación al parlamentario oficialista


Piden por Díaz. El ayuno que iniciaron los más de 300 reclusos tiene como finalidad sensibilizar al gobierno respecto a las condiciones de hacinamiento que se padece en esas cárceles. Los presos reclaman la presencia del Ministro del Interior, José Díaz, o, por lo menos, de un representante de alto rango de esa cartera para que les de respuestas “serias” a problemas que llevan años sin ser resueltos.

Los reclusos se quejan porque, dicen, mientras reclaman acciones concretas por parte del gobierno, el Ministerio del Interior sólo se ha limitado a enviarles cartas y papeles. Por otra parte, la visita que el martes y ayer miércoles realizó el Director Nacional de Cárceles, Enrique Navas, a los establecimientos dependientes de su dirección, fue bien recibida por los presos. Navas explicó los alcances más significativos del proyecto de descongestionamiento carcelario. Las palabras de Navas fueron importantes para no generar más expectativas entre los reclusos, quienes escuchaban hablar de la ley de cárceles y creían que estaban a un paso de salir en libertad.