Para analistas mejora salarial debe atender a los exportadores

Partiendo de que la inflación en dólares persistirá, son varios los economistas que creen que el Poder Ejecutivo deberá utilizar «sintonía fina» para evitar que algunas ramas privadas puedan perder competitividad en caso de aplicarse un ajuste mayor al que pueden soportar.

En el Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Central se considera que es necesario moderar el ritmo de recuperación salarial con la mira puesta en contener la presión de la demanda interna sobre los precios. Sin embargo, todavía no se ha hecho explícita la intención de diferenciar por sector, aunque fuentes de esas reparticiones consultadas por El País consideraron que es una opción a manejar.

VISIONES. Para los economistas Gabriel Oddone -del Centro de Investigaciones Económicas-, Pablo Rosselli, de Tea Deloitte y el ex director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Javier de Haedo, el gobierno debe recorrer este camino.

Oddone dijo que el gobierno «debe diferenciar» la discusión sobre la recuperación salarial perdida en 2007 por la escalada de precios, de la que debe otorgar hacia el futuro. El técnico dijo que el gobierno deberá proponer que el plan de recuperación «se suavice» y «se extienda» más en el tiempo.

Recomendó que el Poder Ejecutivo adopte una política «muy cuidadosa y vigilante» a la hora de marcar las pautas en ciertos sectores exportadores que hacen un uso intensivo de mano de obra. Estas empresas enfrentarán la inflación en dólares y el aumento de costos por la suba de combustibles y de los salarios.

Oddone dijo que un caso claro de esta situación pueden ser las empresas fabricantes de papel, metalúrgicas o de autopartes que exportan a Argentina y que sufrirán más la apreciación cambiaria que otras. Estos tendrán menos margen para lograr recuperación salarial que sectores que venden productos primarios y que seguirán beneficiándose de los buenos precios internacionales. Estos sectores podrían tener márgenes de recuperación superiores, sostuvo Oddone.

De Haedo llamó a encarar la política de ajustes con «sintonía fina» para «no dejar sectores en off side».

Desde el inicio de la actual administración se dio una recuperación salarial que partió de niveles muy bajos tras la crisis, y que fue acompañada por una ganancia importante de productividad. Este margen hoy sería claramente menor en un contexto que, aunque bueno, podría ser menos favorable al que se disfrutó en los últimos años.

De Haedo resaltó que los salarios son «rígidos a la baja» por lo se debe tener en cuenta la realidad de los sectores y el impacto que puede tener el alza de costos. Además de diferenciar por sectores, De Haedo dijo que las remuneraciones se deberían ajustar en relación a un índice que presente menos volatilidad que el Índice de Precios al Consumo de forma que no se incorporen en ajustes permanentes subas transitorias de algunos productos.

Rosselli destacó que es posible que los sectores exportadores se «beneficien en distintos grados» del actual contexto económico. Por ello, consideró que la política de ajustes no debería ser generalizada sino que tendría que «reconocer la realidad de cada sector».

Sugirió que a futuro puede estructurarse una pauta gene-ral «pequeña» que posteriormente sea discutida entre los sectores o, dentro de ellos, por empresas. º