Para empresarios, suba de la tasa fue desacertada.

Las principales gremiales empresariales recibieron con desconcierto la decisión del Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central del Uruguay (BCU), que el jueves elevó a 8,75% la Tasa de Política Monetaria, con el objetivo de contener la inflación.

El presidente de la Cámara de Industrias, Washington Burghi, dijo a Ultimas Noticias que si bien controlar el alza de precios es una meta que todo el país debe apoyar, la inflación está bajo control y está siendo bien manejada por parte del equipo económico. «Es verdad que está por encima del rango objetivo fijado, pero para el momento que vive el mundo no es malo».

En ese sentido aseguró que la decisión de elevar en 75 puntos básicos la tasa de interés en moneda nacional es desacertada. «Tendrá efectos sobre el tipo de cambio y no beneficia el trabajo uruguayo ni a la industria nacional».

Burghi recalcó que a los que sí beneficia es a los productos importados y acentuará la pérdida de competitividad que arrastra el sector en los últimos trimestres con respecto a la región. Con respecto al eventual impacto en desaceleración del consumo buscado con la medida, el titular de la gremial industrial señaló que estas subas no tendrán un efecto directo. «Si el consumo baja será porque en el último trimestre ya comenzó a percibirse una baja porque la gente observa que el mundo no anda del todo bien y tenemos muy fresco lo que nos pasó hace pocos años. Todos sabemos que llegado ese momento, debemos ser precavidos».

Consultado sobre el impacto que la medida tendrá en la actividad industrial a corto plazo, Burghi señaló que los hechos hablarán por sí mismos si el gobierno no toma medidas inmediatas para compensar a los sectores afectados. «El Uruguay no puede seguir exportando impuestos al trabajo, y con 7,5% de aportes patronales estamos haciendo eso. El gobierno sabe que esto está mal y debe corregirlo en la forma más rápida posible».

Para María Dolores Benavente, asesora de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS), lo que se aprecia detrás de la medida del Copom es que se optó por mantener una inflación controlada en pesos y no en dólares, lo que dijo será «el dilema de hierro» del gobierno para 2012.

La experta fue escéptica en cuanto a sus resultados al señalar que medidas de este tipo no bastarán para enfrentar los problemas que llegarán a lo largo de los próximos doce meses. Coincidió con Burghi en el impacto negativo que tendrá sobre las exportaciones.

«En el actual contexto mundial podemos tener serios problemas de competitividad. Las empresas deben afrontar costos agresivos y alzas de salarios».

En ese sentido puso como ejemplo un reciente estudio de las gremiales empresariales, que demostró que las exportaciones se hayan primarizado. «Incorporar valor agregado es cada vez más difícil. Los costos uruguayos siguen siendo muy altos».

Benavente consideró que el aumento en la tasa podría tener un efecto moderado en consumo a través de un ligero encarecimiento del crédito, y aseguró que es hora de evaluar en el país medidas serias para fomentar el ahorro voluntario. Al respecto propuso que las empresas puedan volcar a un fondo parte del salario que les pagan a sus trabajadores como previsión hacia un futuro retiro. Este aspecto debería ser evaluado, dijo, a la hora de discutir nuevas variables en la Ley de Promoción de Inversiones.

Por su parte, los exportadores mantienen una gran preocupación ante las medidas dispuestas por las autoridades de la política monetaria. El presidente de la Unión de Exportadores (UEU), Alejandro Bzurowski, expresó que la gremial no esperaba este cambio, contraria por ejemplo a la decisión del Banco Central del Brasil que a través de una expansión de tasas permitió un aumento de la cotización de dólar y por lo tanto una mejor posición competitiva.

Bzurowski cuestionó que se apueste a la vía monetaria en lugar de atacar la política fiscal. Señaló que el aumento en la tasa provocará una baja en la moneda estadounidense con el consiguiente prejuicio en los productos uruguayos de exportación.