Para FMI, boom del etanol encarecerá los alimentos

En un informe presentado en Washington además se aconseja a Estados Unidos y Europa reducir los subsidios y aranceles de que goza su industria de biocarburantes.

La advertencia del organismo internacional, contenida en su informe semestral de previsiones económicas mundiales, alimenta el debate entre expertos sobre las consecuencias de fomentar la producción de etanol y biodiesel a partir de granos que son base de la alimentación de seres humanos, y también sustento para la cría de animales.

preocupación. «Mirando hacia adelante, (una) creciente demanda por biocombustibles probablemente causará que los precios del maíz y el aceite de soja crezcan aun más, y se muevan de forma más cercana (a la evolución) del precio del crudo», señaló el Fondo.

Según el FMI, precios más altos del maíz y el aceite de soja «probablemente también impulsarán al alza el precio de sustitutos parciales (de ambos productos) como el trigo y el arroz (…) y ejercerán presiones al alza sobre los precios de la carne, la leche, y las aves (de corral) al aumentar los costos de cría de animales», cuyas raciones frecuentemente incluyen estos alimentos.

«Mientras en una pequeña escala los biocombustibles pueden ser beneficiosos complementando el abastecimiento de combustible (tradicional), promover su uso a niveles insostenibles para la tecnología actual es problemático», destacó el organismo.

Los proyectos de reemplazar porcentajes importantes del consumo energético en Estados Unidos y Europa en los próximos años por etanol y biocombustibles, requerirán incrementos fuertes de producción de las materias primas que se utilizan para producirlos en esas dos regiones (esencialmente maíz en suelo estadounidense y trigo y remolacha azucarera en el viejo continente), constató el FMI.

Esto «a menos que los aranceles al etanol importado sean reducidos» en ambas zonas, para dar entrada a biocombustibles producidos en regiones del mundo que son más eficientes, destaca el organismo financiero.

Una rebaja de aranceles permitiría aprovechar las ventajas comparativas de Brasil en este sector, ejemplificó Charles Collyns, subdirector del Departamento para las Américas del FMI consultado por la prensa en el día de ayer.

«Mientras se desarrolla nueva tecnología (para hacer más eficiente la producción de biocarburantes como el etanol), una solución más eficiente desde una perspectiva global sería reducir los aranceles a las importaciones de países en desarrollo (por ejemplo Brasil) en donde la producción de biocombustibles es más barata y energéticamente más eficiente», argumentó el FMI en el informe divulgado ayer.

El gobierno brasileño, desde el presidente Luis Inacio Lula da Silva para abajo, viene pidiendo desde hace varios años esta reducción de subsidios y aranceles que perjudica a su pujante industria de producción de etanol.