Para negociador brasileño relaciones con Uruguay están en un buen momento

«No tenemos realmente contenciosos bilaterales pendientes», expresó Macedo Soares en conferencia de prensa al culminar su jornada de conversaciones en Montevideo con las autoridades uruguayas y del Mercosur.

Mencionó que las diferencias comerciales entre ambos países se manifestaban en pocos puntos, como el acceso a Brasil de los productos lácteos y de productos químicos uruguayos, pero sostuvo que se trata de «pequeños problemas de adecuación burocrática».

«En este momento no tenemos problemas de difícil solución, es una buena señal de que las relaciones están en un buen momento», destacó y señaló como puntos positivos el proyecto de inversión de una fábrica de silicio brasileña en Uruguay, y la agenda de integración fronteriza.

Informó que los cancilleres Didier Opertti de Uruguay y Celso Amorim de Brasil se reunirán el 14 de abril en una ciudad limítrofe a fijar, para intercambiar las notas del acuerdo que da iguales derechos laborales, sanitarios, previsionales y educativos en los dos países a 800.000 personas que viven en la zona fronteriza.

En otro orden, Macedo subrayó la unidad del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) en la negociación por el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), y opinó que el espacio comercial panamericano «no tiene sentido» sin el bloque del Cono Sur.

«Tenemos un mercado de 200 millones de habitantes, un elevado Producto Interno Bruto, gran diversidad industrial y de producción agropecuaria», argumentó. «No hay ningún aislamiento del Mercosur, somos demasiado grandes para quedar aislados», expresó el diplomático brasileño.

Macedo se reunió este martes por la mañana con el canciller Opertti, el vicecanciller Guillermo Valles, y el equipo de negociadores de Montevideo, para abordar asuntos bilaterales relativos al Mercosur y a la negociación del ALCA.
El subsectario general (viceministro) para Asuntos de América del Sur de la Cancillería brasileña, mantuvo también conversaciones con el Comité de Representantes Permanentes del Mercosur, y con Reginado Braga Arcuri, director de la secretaría técnica del bloque, con sede en Montevideo.

Ambos países tuvieron diferencias en el Mercosur por la proclamado intención del gobierno uruguayo de negociar individualmente la ampliación de sus relaciones comerciales con Estados Unidos, después de la fuerte caída de exportaciones hacia Brasl y Argentina desde 1999 a 2002 a causa de la severa crisis regional.

La unión aduanera del Mercosur debe tener una política común de comercio exterior, pero en 2000 el gobierno brasileño -pese a las críticas de sus socios- negoció por su cuenta un tratado con la Comunidad Andina de Naciones (CAN), y abrió la puerta para las gestiones unilaterales de los demás integrantes del bloque.

El posterior acercamiento registrado entre ambos países tras las conversaciones en Brasilia del presidente uruguayo Jorge Batlle con su colega brasileño Luiz Inacio Lula da Silva en mayo, permitieron encauzar la política comercial externa común y las relaciones bilaterales.

En esa ocasión, el gobierno de Lula prometió ayuda financiera y comercial a Uruguay, y los dos países acordaron fortalecer el Mercosur.

(AFP)