Paraguay afloja, Brasil espera

La polémica en torno al ultimátum dado el martes por el presidente venezolano Hugo Chávez a los parlamentos de Brasil y Paraguay para que aprueben la incorporación de Venezuela al Mercosur tuvo ayer respuesta al más alto nivel. Mientras el presidente paraguayo ordenó a su Parlamento que apruebe la solicitud, su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se mostró abierto al diálogo con el mandatario venezolano, pero no instruyó a sus legisladores.
El asesor de Lula en materia internacional, Marco Aurelio García, fue más duro. “Espero que (Venezuela) entre, pero Brasil o el Mercosur no tendrían ningún problema si eso no ocurriera”, dijo García en una entrevista con el diario argentino La Nación.


Reacción brasileña. Lula –de viaje en Portugal– aseguró que espera dialogar pronto con Chávez “para saber qué está pasando”. “Queremos a todo el mundo en el Mercosur, porque es muy ventajoso estar en el Mercosur”. No obstante, señaló que si bien “hay reglas para entrar al Mercosur, no hay reglas para salir de él”.

Por su parte, García agregó: “Si el presidente Chávez cree que no vale la pena entrar, será una decisión soberana de él”.

Por su parte, Walfrido dos Mares Guía, ministro de Relaciones Institucionales, dijo: “Nadie marca plazos para que ningún otro tome una decisión, ni nosotros marcamos para los otros”.

Brasil y Venezuela mantienen una velada tensión por el liderazgo en la región. Además, el Parlamento brasileño tiene una dura pulseada con el gobierno venezolano tras la no renovación de la concesión de la cadena RCTV. Los brasileños pidieron rever la medida y Chávez los llamó “loros del imperio”, en referencia a Estados Unidos.


Respuesta paraguaya. El presidente Nicanor Duarte entregó ayer al Congreso el pedido de apoyo para aprobar el ingreso de Venezuela en el Mercosur. Sin embargo, el vicepresidente Luis Castiglioni, distanciado de Duarte, afirmó: “Yo digo que rechazamos cualquier presión o condicionamiento de Venezuela. Chávez puede gobernar su país pero no a Paraguay ni mucho menos al Mercosur”. “Paraguay es un país libre, independiente y soberano. No acepta plazos de nadie”, sostuvo.

Por su parte, el canciller, Rubén Ramírez, aseguró que “la decisión política corresponde al Congreso, donde el oficialismo no tiene mayoría. Estamos trabajando para que en la brevedad el Congreso apruebe la plena adhesión de Venezuela”.

Ramírez dijo comprender la preocupación de Chávez y aseguró que el presidente ha apoyado siempre el ingreso de Venezuela.

Alfredo Ratti, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, criticó la “impertinencia” de Chávez. Dijo que sus expresiones son “bravuconadas” y “elementos de fricción” y mostró su preocupación porque “Venezuela demuestra una vocación autoritaria que no se compadece con la cláusula democrática del Mercosur”.

Los legisladores de Argentina y Uruguay ya aprobaron el ingreso de Venezuela al Mercosur. En el caso uruguayo, los parlamentarios aprobaron el ingreso de Venezuela al Mercosur en una sesión en la madrugada previa al inicio de la XVI Cumbre Iberoamericana en Montevideo que se desarrolló en 2006. Hasta último momento se aguardó la asistencia de Chávez a la Cumbre, pero el mandatario nunca llegó.


Uruguay consulta. El presidente del Parlamento del Mercosur, el diputado socialista Roberto Conde, inició consultas con sus colegas en el Legislativo comunitario y acordó con los argentinos “buscar un ámbito apropiado a nivel parlamentario para pulir asperezas y bajar el tono” a la controversia, dijo el diputado argentino Alfredo Atanasof.

En tanto, en declaraciones Televisión Nacional, el canciller uruguayo Reinaldo Gargano explicó que la relación entre Uruguay y Venezuela “no se verá alterada”. (AFP, AP y EFE