Parlamento venezolano aprobó la reforma constitucional de Chávez

«Esta reforma reivindica al ser humano, fortalece el poder popular. Es una reforma para la historia política, rumbo al socialismo«, dijo el diputado oficialista Darío Vivas.

El Parlamento dio el visto bueno a la modificación de 69 de los 350 artículos de la Constitución vigente (1999) con la que quedan plasmadas la conducción socialista de la economía y el fortalecimiento de la figura presidencial, asignándole mayores potestades.

Aunque existía un plazo máximo de dos años para dirimir la aceptación de la reforma (presentada el 15 de agosto), la conformación del parlamento -dominada por el oficialismo- terminó por zanjar la cuestión a su favor, pese a las presiones de sectores opuestos a la iniciativa. El próximo paso será entregar el proyecto a las autoridades electorales para que sea sometido a consulta popular el 2 de diciembre.

Chávez planteó originalmente el cambio de 33 de los 350 artículos de la Carta Magna, pero sus aliados en la Asamblea decidieron anexar otros 36, luego de celebrar una serie de reuniones y recibir numerosas propuestas de la ciudadanía.

Desde la oposición rebaten la legalidad de la reforma. El diputado del Partido Podemos, Ismael García, argumenta que la actual Carta Magna sólo autoriza a los legisladores a modificar aquellas normas que «no modifiquen la estructura y principios fundamentales del texto Constitucional«.

Polémica. Simplemente la idea de reformar una Constitución redactada hace sólo ocho años, ha motivado fuertes críticas desde la oposición. Esta postura se ha radicalizado aún más a la vista de las atribuciones que implica.

Los puntos de mayor polémica se encuentran en la concesión de mayores poderes al mandatario, entre ellos la reelección indefinida. Tanto la oposición como organizaciones civiles (Conferencia Episcopal venezolana, medios, y gremios de estudiantes) rechazan la posibilidad de decretar los estados de excepción, convirtiendo al gobierno en la única fuente de información en determinadas situaciones, lo que constituye una pérdida de garantías para los «derechos humanos».

La reforma crea condiciones «favorables para violaciones masivas de derechos humanos«, dijo Marino Alvarado, coordinador general de Provea, una de las principales organizaciones de derechos humanos del país. En ese contexto, «te pueden detener simplemente porque te consideren sospechoso… (y) se dejó abierta la puerta para las detenciones arbitrarias masivas«, agregó.

Si la tesis del presidente Chávez es que la reforma traerá prosperidad y democracia al país, sus rivales manejan comparaciones con la dictadura cubana como ejemplo de lo que sucederá con un presidente «autoritario» en el poder de manera ilimitada.