Paro en el control aéreo: sobrevuela esencialidad

La decisión fue reafirmada anoche por una asamblea de la Asociación de Controladores del Tránsito Aéreo. Los funcionarios entienden que desde el Ministerio de Defensa «no hay buena voluntad» para discutir sus reclamos, más allá de una mediación ofrecida por el Ministerio de Trabajo. «No nos toman en serio, estamos todos de acuerdo en que nos deben prestar más atención», dijo a El País Gonzalo Soumastre, secretario del gremio. Los controladores reclaman la «desmilitarización» del control aéreo, entre otros temas (ver nota aparte).

Los delegados que participaron en las negociaciones con el gobierno recomendaron ayer al sindicato mantener el paro de 24 horas, acompañando la medida decretada por la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), y así fue decidido. La asociación de controladores cuenta con poco más de cien integrantes, de los cuales unos 60 trabajan en Montevideo.

Durante el paro, los controladores no atenderán los vuelos comerciales y sólo establecerán una guardia gremial para los vuelos de rescate, «humanitarios» o «sanitarios», como puede ser un viaje a zona de inundaciones o el transporte de un órgano. «Nosotros tenemos el derecho constitucional de hacer huelga. Pero si el gobierno decreta la esencialidad, debe darnos a cambio una negociación seria. No somos tarados», afirmó el presidente de la asociación, Fernando Reyes.

Entre otras compañías, la empresa española Iberia realiza mañana su vuelo directo Montevideo-Madrid.

DECISIÓN. ¿Y qué hará el gobierno ante esta situación? Consultado por El País, el ministro de Trabajo Eduardo Bonomi no quiso adelantar si se decretará la esencialidad. Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) prevé especialmente la esencialidad para tres ámbitos concretos: las emergencias médicas, la potabilización de agua y el control aéreo.

Al confirmarse la medida, la Dirección de Circulación Aérea enviará un informe (denominado «notam») a la «red aeronáutica» con los detalles de la situación, explicó a El País el director Carlos Acosta. Se aplicarán medidas de contingencia. Una posibilidad es, efectivamente, que las autoridades políticas realicen una declaración de esencialidad, obligando a mantener el servicio. «Es un problema político y debe definirlo el gobierno», indicó Acosta.

La otra opción, menos probable, es que el gobierno respete la medida e informe a las empresas aéreas que durante 24 horas el país estará «sin control» de su espacio aéreo. En ese caso «cabe la posibilidad» de que las compañías exijan un resarcimiento económico por los perjuicios ocasionados al no poder volar, dijeron a El País fuentes oficiales. No hay antecedentes de este tenor debido a que el único caso reciente de paro de los controladores se produjo en diciembre del año 2000 y allí el gobierno decretó la esencialidad.

En aquella oportunidad el ministro de Defensa Luis Brezzo declaró: «El paro de los controladores de tráfico aéreo es un tema de gran sensibilidad y que realmente nos preocupa. No creemos que sea bueno que el país quede aislado».

El sindicato entiende que «está amparado en el marco legal», ya que brindará los servicios esenciales, vinculados a la salud de la población. El paro de COFE afectará a toda la Administración Central y también a otros organismos.