Paros marcarán inicio del Consejo de Salarios.

El sector empresarial no se equivocó. Días atrás, el asesor de la Cámara de Comercio, Juan Guevara, advirtió que para la ronda del Consejo de Salarios se esperaba un clima de «conflictividad». Y todo indica que acertó.
Mañana vencen 89 de los 220 convenios salariales y se había informado que serían los primeros en ser convocados a negociar, pero por ahora no hay fecha de citación para los grupos. Recién el próximo lunes 7 de julio se prevé una nueva reunión del Consejo Superior Tripartito para dar fin a las discusiones previas al inicio de la ronda salarial.

Y en el PIT-CNT ya están molestos con las dilatorias. Tanto, que mañana en la Mesa Representativa se va a analizar «cómo continuar» la negociación.

Fuentes de la central obrera aseguraron a El Observador que esto implica la definición de «una serie de medidas que acompañen la negociación» en las que, a priori, ya se advierte la realización de paros y movilizaciones.

«A los grupos no se los va a citar hasta julio, por lo que la negociación va a arrancar con los convenios vencidos. Si el 30 de junio no hay una definición de cómo siguen los contactos, la Mesa Representativa ya va a definir las acciones y movilizaciones», aseguraron las fuentes.

Por su parte, el dirigente del PIT-CNT y de la salud, Jorge Bermúdez, aseguró a El Observador que «si el gobierno no modifica la negociación el camino es el de la movilización, y por lo tanto va a aumentar la conflictividad, producto de la intransigencia del gobierno».

Después, cada grupo definirá internamente las medidas individuales, pero la central marcará la cancha para mostrar al gobierno su descontento con la dilatoria del llamado al Consejo de Salarios.

Las posiciones de empresarios y trabajadores son antagónicas y si el gobierno no contempla las aspiraciones gremiales habrá una discusión en clima de enfrentamiento.

Combativos. Algunos de los convenios que vencen mañana son de los sectores más «guerreros». La salud privada, la bebida, parte de los de la industria metalúrgica y parte de los de comercio son solo una parte de esos 89 convenios que finalizan.

La salud privada es el único grupo que logró comenzar antes su negociación particular, y no empezó con buen pie. En la primera reunión el clima ya estuvo enrarecido por la llegada tarde de los representantes del Ministerio de Trabajo, y el posterior retiro del Sindicato Médico, molestos con la demora en el inicio de la reunión. Y el segundo encuentro no fue mejor. La Federación Uruguaya de la Salud ya adelantó el inicio del conflicto con un paro general nacional dentro de dos semanas (ver recuadro).

Esperando. La semana pasada, los representantes de los trabajadores, los de los empresarios y el gobierno, se volvieron a juntar para intentar ponerse de acuerdo, pero no lo lograron.

Las partes entregaron sus puntos de vista al gobierno, que quedó de analizarlos y responder a la brevedad para poder dar inicio finalmente, a la ronda de Consejos de Salarios.

Si bien el gobierno aceptó revisar los lineamientos que presentó, sobre los cuáles se realizarán los ajustes salariales, la fórmula básica está «casi cerrada» según explicó el subsecretario de Trabajo, Nelson Loustaunau luego de la reunión con las partes.

De todas formas, indicó que se revisarán los plazos para aumentar el salario mínimo nacional en un plazo menor al previsto de tres años y medio, se analizarán posibles cambios en los correctivos y en los plazos de los convenios, tal como solicitaron tanto empresarios como trabajadores.