Peor invierno en 50 años afecta millones de chinos

Los días más duros del peor invierno que se recuerde en China en el último medio siglo no podían haber caído en peor momento. Son las vísperas de las vacaciones del Año Nuevo Lunar, lo que motiva siempre el viaje de millones de personas -casi 180 millones según las previsiones- a sus provincias de origen. Las atestadas carreteras están ahora bloqueadas por la nieve y el hielo.

El balance hasta ahora es trágico. Se han registrado 64 muertos en estos días, la gran mayoría por accidentes de tránsito. Pero otras cifras reflejan más la magnitud del caos: 1,6 millones de personas debieron dejar sus hogares; casi otro millón aguarda ser realojado; 150 mil soldados, un millón de policías y 330 mil efectivos de otras fuerzas de seguridad están colaborando con las tareas de emergencia; 149 mil casas fueron destruidas bajo la nieve.

Aproximadamente uno de cada 12 chinos se ha visto afectado por la ola de frío, nieve y hielo. Al tratarse del país más poblado del planeta, se habla de más de 105 millones de personas.

Las zonas afectadas (Hunan, Hubei, Guizhou, Cantón, Anhui y Shaanxi) son además las principales proveedoras del país de frutas y verduras invernales. La magnitud de las pérdidas en las cosechas aún no fue calculada, pero se teme que se trate de una cifra exorbitante.

Hasta ahora, fuentes oficiales hablan de daños de «al menos» 3.000 millones de dólares.

CAMBIO CLIMÁTICO. La caótica situación reinante es atribuida al cambio climático.

Es que en estas zonas es inusual un invierno tan cruento, ya que algunas tienen clima subtropical, por lo que se apunta a este fenómeno provocado por las emisiones de gas de efecto invernadero (de las cuales China es el segundo mayor responsable en el mundo, luego de Estados Unidos).

Según Li Weijing, del Centro Climático Nacional de China, las nevadas podrían ser producto del fenómeno meteorológico conocido como «La Niña», que, al contrario que «El Niño», produce la llegada de climas árticos a zonas cálidas del planeta.

Como primera respuesta, el gobierno chino destinó 313 millones de dólares (210 millones de euros) para atender a los afectados. Hasta el momento, según informó la Cancillería, no se ha considerado pedirle ayuda a la comunidad internacional.

CAOS. La nieve le trajo todo tipo de problemas a los habitantes de las zonas afectadas. Las telecomunicaciones son uno de ellos, ya que 30 millones de personas perdieron su conexión de telefonía celular. Otro es la energía: se estima que cinco millones están expuestos a temperaturas bajo cero sin electricidad ni suficiente carbón para las estufas.

Pero lo peor es lo referente al transporte. Se preveía que 178,6 millones de pasajeros utilizaran el sistema ferroviario durante el Año Nuevo chino y las vacaciones, lo que constituye un récord. Pero las líneas férreas están bloqueadas y las estaciones atestadas.

En estaciones de ferrocarril como la de Cantón, en el sur, hay hasta 800.000 personas en espera de subir a los trenes y, según el diario «South China Morning Post», los ánimos de la gente «se tensan mientras la espera se eterniza».

En Guangzhou (Cantón), numerosos pasajeros vivieron una odisea después que los servicios de trenes en el sur del país sufrieron demoras de días a causa de las tormentas de hielo y nieve.

Muchos estaban tan desesperados por subirse a un tren que abandonaron su equipaje frente a esta estación, punto de partida para millones con destino a Beijing.