Pérdidas millonarias por el paro de los aduaneros

La paralización de actividades que afecta a las importaciones como a las exportaciones (con excepción de los productos y materiales perecederos), expresa el descontento del sindicato contra la iniciativa del gobierno de «salarizar» una tasa con que se grava a las importaciones y que en un porcentaje variable se destina a los trabajadores, monto que representa el 80% de su salario.

Si el gremio aduanero cree que esto conlleva una pérdida salarial pues la fluctuación de esta tasa supera la fórmula del gobierno (sustentada en el promedio salarial de 2008 más un ajuste del 5%), los empresarios ya acusan el impacto de la medida sindical.

Pueden preverse pérdidas millonarias, si se toma en cuenta que el conflicto afecta por igual a importaciones y exportaciones en las aduanas marítimas, aéreas y terrestres.

Según datos del instituto Uruguay XXI, las exportaciones por vía marítima representaron promedialmente en abril pasado un total de US$ 14.666.524, las que fueron por vía terrestre unos US$ 7.826.314; las exportaciones que se realizaron por vía aérea constituyeron un US$ 1.193.816. En total, el valor promedio de las exportaciones por día (en abril) fue de US$ 22.543.395, una cifra que podría multiplicarse dramáticamente (como pérdida) en función de la extensión del paro.

La secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU), Teresita Aishenberg dijo a El País que los trabajadores están en su derecho de reclamar «pero no tomando como rehén a la exportación del país, utilizándola como herramienta de presión». Para Aishenberg, el sector empresarial está observando con desconfianza e incertidumbre el proceder del gremio aduanero. «El derecho de los obreros de la exportación empieza donde termina el de los aduaneros y viceversa. Todos tenemos derecho a trabajar».

La secretaria ejecutiva de UEU señaló que los empresarios están en la disyuntiva de enviar o no las mercaderías y a su vez, los compradores extranjeros no están seguros de encargar productos uruguayos ante esta coyuntura. Los empresarios y los despachantes de aduana con los que dialogó El País coincidieron en que los barcos que transportan los productos y las materias primas no esperarán a la resolución del conflicto y ello traba la posibilidad de cumplir con los compromisos internacionales.

Si bien aún es primario establecer el monto de las pérdidas, Aishenberg dijo que los efectos ya se advierten. Varios barcos «chiperos» (los que transportan madera triturada) parados en el Puerto de Montevideo generan pérdidas de US$ 25.000 diarios. Las consecuencias también pueden afectar negocios futuros. Según Aishenberg, peligra el inminente envío de un embarque de productos lácteos a México, valuado en US$ 4.000.000.

Camioneros. Lejos de distenderse, el escenario parece complicarse aún más. Los transportistas de carga anunciaron que comenzarán con un cronograma de paros a partir de este viernes, a raíz de las graves demoras que sufren los camiones que llegan al Puerto de Montevideo o a las terminales privadas.

La razón de los retrasos, que pueden llevar seis, siete o más horas, responde a que allí se da prioridad a los buques, respecto a los camiones, en la carga y descarga de los containers.

La consecuencia directa es que el promedio de trabajo de 12 containers de entrada y otros 12 de salida (por día), está lejos de cumplirse. Además, la extensión del horario perjudica al trabajador que no percibe por ello más salario, ya que el modo de pago no toma en cuenta el tiempo que lleva la realización de las tareas ni los contratiempos que sufren.

«El Uruguay no está preparado para tanta acumulación de trabajo», dijo a El País el presidente de la Unión de Transportistas Fleteros del Uruguay (UTFU), Walter Mancini, y agregó que actualmente, hay unos 500 camiones varados en el puerto sin poder trabajar.

El gremio ha buscado soluciones desde hace dos años, dijo a radio Sarandí el vocero de la Intergremial de Transporte Profesional de Carga (ITPC), Jorge Lepera. Fuentes gremiales acusan a la Dirección de Aduanas de «falta de voluntad política» para alcanzar una salida.

Ante ello, una asamblea en la que participaron unas 300 empresas creó ayer una comisión que delineará el cronograma de paros y si abarcarán sólo al Puerto de Montevideo o serán a nivel nacional. La medida comenzará el viernes si continúan las demoras generadas por la Dirección de Aduanas, que son ajenas al paro de los obreros, aclaró Mancini.

El dirigente dijo que si bien el conflicto «evidentemente nos afecta», subrayó que pese a ello «no nos metemos con las decisiones sindicales».