Persiste presión inflacionaria y decidieron leve alza de tasas

Ayer el Comité de Política Monetaria (Copom) del Central se reunió y elevó de 7% a 7,25% la tasa de referencia para las operaciones interbancarias a un día y confirmó el rango meta de inflación de entre 4% y 6% para los próximos 18 meses.

En el comunicado se anunció que «se continuará con la orientación contractiva» con el fin de «prevenir» los «riesgos» que implica la «persistencia de presiones inflacionarias», pero «sin introducir» ajustes que «desalienten el saludable desempeño real de la economía».

Junto a la tasa de referencia se elevó de 6% a 6,25% lo que pagará el BCU por la captación de depósitos a un día y de 8% a 8,25% la que cobra a los bancos por la facilidad de crédito también a un día.

El presidente del Banco Central, Walter Cancela, destacó que la inflación subyacente – excluye elementos volátiles como frutas y verduras y precios administrados por el Estado- «quebró la tendencia» en los dos últimos meses (fue de 0,7% en octubre cuando el índice general registró un deflación de 0,23%) pero remarcó que sigue siendo «alta» al rondar el 8% en el año cerrado a octubre.

Funcionarios del Central dijeron a El País que se va ahora «a un ritmo normal» de contracción, luego del ajuste de principios de octubre donde se elevó la tasa de 5% a 7% y que ahora «lo razonable» es ir a una «contracción gradual».

Señalaron que todavía existe preocupación porque la evolución de la inflación subyacente no permitiría cumplir con las metas de 2008 y que por eso se seguirá la política contractiva.

A la vez expresaron que «no hay» que «pasarse» para no afectar la evolución de la economía. Dijeron que es «prematuro» determinar el efecto que podría tener el ajuste iniciado en octubre en la actividad.

Un ejemplo de ello es la evolución del dólar. Las fuentes dijeron que no se puede señalar que el ajuste de tasas ya desplegó todo su efecto bajista sobre el dólar. Esto es porque al subir la tasa en pesos se hace más atractiva la moneda nacional frente a la divisa, a la vez que crece la demanda de pesos por el crecimiento económico.

La corrección ya habría sido incorporada «pero podría seguir habiendo un efecto a la baja», se explicó.

Esto se da porque los cambios en los portafolios de los inversores -demandando más moneda nacional- y la entrada de capitales no se da un día para otro y podría seguir presionando a la baja.

Cancela dijo que la suba de ayer «no tendrá un efecto relevante» en el precio del dólar y señaló que la mayor demanda de pesos le da al Central la oportunidad para comprar y fortalecer reservas.

Asimismo, los técnicos del BCU consideran que el efecto de la caída del dólar sobre la baja -abaratando productos importados- no se reflejó enteramente en octubre. «Se va a seguir notando», adelantaron.

expectativas. En el comunicado del Copom se expresó que el ajuste de la tasa sobre los rendimientos de los títulos que emite el BCU en el corto plazo «debería permitir» a los bancos «continuar incrementando» lo que pagan por los depósitos en pesos.

Se destacó que la suba de la tasa de referencia aplicada hasta ahora permitió que los rendimientos de los depósitos en pesos en plazos cortos se hayan duplicado respecto a un año atrás. El efecto sobre las tasas a los créditos en pesos se ha dado «en menor medida» y especialmente para las empresas.

En el BCU se dijo que las tasas pedidas en algunas de las licitaciones a más largo plazo de Letras de Regulación Monetaria están convergiendo con una expectativa de menor inflación, aunque no se quiso asegurar que se haya llegado a un techo.

Se destacó que la tasa de referencia está en terreno «claramente positivo» al ser mayor que la inflación esperada, que es de 6,13% para los próximos 12 meses.

En el reporte se siguió advirtiendo sobre las presiones internas sobre los precios. Se dijo que serán «un factor clave» las «coordenadas futuras de la negociación salarial» para dar estabilidad a los precios así como a la actividad económica y el ingreso, evitando una indexación de la economía.

Consultado por El País Cancela dijo que hasta ahora ha habido un «equilibrio» entre los ajustes salariales y el crecimiento de la productividad.

En el comunicado, justamente, se reiteró el «relativo enlentecimiento» de la productividad como un factor de riesgo. Es que si crecen los salarios más de lo que lo hace la producción del trabajador se alteran los márgenes de las empresas que trasladan ese desvío a precios subiéndolos. Cancela dijo que todavía esto no se ve «como un factor inminente» aunque se sigue con «atención».

El Copom también advirtió que la inversión podría no estar aumentando la capacidad de producción (oferta) de la economía al ritmo de la demanda, lo que genera presión sobre los precios. Este factor sumado a una productividad «menos dinámica», podría generar «presiones inflacionarias en lo inmediato».