Persisten diferencias dentro del Mercosur en puntos clave

Ambos aspectos los dejaron en claro ayer, el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, y el comisario europeo para Asuntos Monetarios y Económicos, Joaquín Almunia en una conferencia de prensa conjunta en el marco de la reunión de ministros de Economía y presidentes de Bancos Centrales del Mercosur que se desarrolló en el Edificio Mercosur (Parque Hotel).

Mañana culminará la presidencia pro-témpore del Mercosur que ostenta Uruguay, con un escaso (prácticamente nulo) avance en los temas que el país se había propuesto como meta.

El canciller, Reinaldo Gargano es el único que cree que en la presidencia del bloque de Uruguay se dieron «pasos decisivos», según dijo ayer. Entre ellos mencionó la firma del Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur e Israel (ver nota aparte) y «el estudio del Código Aduanero del Mercosur que va a eliminar el doble cobro del Arancel Externo Común (AEC)».

Sin embargo, los negociadores uruguayos no son tan optimistas como Gargano.

Ayer se llevó a cabo una reunión extraordinaria del Grupo Mercado Común del Mercosur para intentar acercar las partes en cuanto a elaborar el Código Aduanero, pero se seguía sin avances, dijeron a El País fuentes oficiales.

En ese punto hay «diferencias sustanciales, profundas» entre los socios.

Para llegar a eliminar el doble cobro del AEC es necesario tener acordado un código aduanero.

En otros dos aspectos en los que Uruguay se había propuesto avanzar (establecer un régimen de políticas públicas de incentivo que no distorsionen la localización de inversiones y lograr flexibilidad para negociar acuerdos en forma bilateral), «la receptividad no fue nada favorable», dijeron las fuentes.

En el aspecto de eliminar las restricciones no arancelarias al comercio, se está «en proceso de trabajo».

El propio Astori señaló que no quería adelantarse a la reunión de hoy del Consejo de Mercado Común del bloque (órgano que integran cancilleres y ministros de Economía de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) pero dijo que «no ha sido sencillo concretar progresos». «En las reuniones preparatorias no fue posible concretar avances», afirmó Astori.

NEGOCIACIÓN. A las dificultades internas del bloque se le suman los obstáculos para lograr avances en la negociación entre el Mercosur y la UE.

Almunia expresó que los obstáculos pasan básicamente porque «la UE le pide al Mercosur un mayor esfuerzo en la apertura a nuestros productos industriales, servicios y acceso a inversiones». Mientras que el bloque sudamericano plantea una mayor «mejora en las condiciones de acceso de sus exportaciones agropecuarias».

Según el comisario europeo, «en la medida que uno y otro elemento están en la negociación en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el grado de avance y dificultades en la OMC han influido en la negociación entre el Mercosur y la UE».

Agregó que «si no hay avances en (la Ronda de) Doha (de la OMC), queremos avanzar nosotros (entre los bloques)».

Con esas dos frases, Almunia dejó en claro que la prioridad de la UE es la OMC antes que la negociación con el Mercosur.

Pese a eso, el representante de la UE dijo que «hay voluntad política de parte de la UE» y espera que «eso suceda también en el Mercosur». Explicó que hay un «compromiso político» entre el presidente de la República Tabaré Vázquez, y el presidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso que «permita desbloquear la negociación y celebrar una reunión ministerial en mayo» de 2008.

Ayer se firmó un acuerdo de cooperación donde la UE dará 50 millones de euros (no reembolsables) al Mercosur.