Pese a queja de EEUU, Uruguay sigue cuestionando sus subsidios Comercio del arroz

El documento será analizado hoy a nivel oficial pero el ministro de Relaciones Exteriores, Reinaldo Gargano, adelantó a El País que «la postura del gobierno es exactamente igual». La carta ya llegó a manos del presidente Tabaré Vázquez, aseguró.

«Siempre hay una negociación y Uruguay está dispuesto a negociar lo que sea necesario. Pero la posición, después de recibida la carta, es exactamente igual», dijo el ministro. «Yo no interpreto la carta y no tomo posiciones personales. La carta está en conocimiento del presidente», señaló. La cancillería está en contacto permanente con los cultivadores de arroz que impulsan la acción y que han contactado estudios jurídicos para llevar adelante sus planteos.

En la comunicación del gobierno estadounidense se hacía saber el disgusto de la administración Bush porque Uruguay no hubiera utilizado otros mecanismos diplomáticos antes de anunciar que recurrirá a la OMC. Uno de ellos, según la carta, podría haber sido la conferencia ministerial de esta organización que se realizará en diciembre en Hong Kong. Brasil, que obtuvo un laudo favorable de la OMC en contra de los apoyos que Estados Unidos da a sus algodoneros, adelantó a través de su canciller Celso Amorim que respaldará el planteo uruguayo.

PRIVADOS. La reacción privada a la carta fue de fastidio. Pedro Queheille, directivo de la Asociación de Cultivadores de Arroz, señaló a El País que «no entiendo cómo se pueden poner nerviosos ahora, ni ofenderse porque si leen los diarios uruguayos saben bien que el sector arrocero denunció en varias oportunidades el daño que hacen los subsidios estadounidenses». Los planteos en este sentido comenzaron ya en la década pasada.

Uruguay acusa a Estados Unidos de haberlo desplazado de mercados como Sudáfrica, Perú y Trinidad y Tobago, entre otros. «Hoy tenemos enormes dificultadas para comercializar nuestra producción. La demanda de Uruguay es una defensa legítima que está totalmente prevista», sostuvo Queheille.

Los arroceros uruguayos creen que podrían duplicar sus ingresos por exportaciones que hoy rondan los U$S 180 millones con el desmantelamiento de los apoyos estadounidenses que en 2003 llegaron a U$S 1.500 millones. Estados Unidos es el cuarto exportador a nivel mundial de arroz y Uruguay el séptimo. Ambos producen el mismo tipo de arroz de grano largo.