Petróleo alcanzó máximo histórico al cerrar en 42,33 dólares por atentados en Arabia Saudí

El crudo tejano llegó a tocar ayer los 42,38 dólares por barril durante la sesión.
A este récord histórico se le suma el fuerte aumento de los precios del barril de crudo Brent del Mar del Norte para entrega en julio en el mercado londinense, que se elevaron durante la tarde hasta los U$S 39,12, su nivel máximo desde hace 14 años.
Un comunicado, supuestamente emitido por la red Al Qaeda, se atribuyó la responsabilidad de los atentados indicando que fueron atacadas «compañías estadounidenses (…) que se especializan en petróleo y que roban la riqueza de los musulmanes».

Los operadores temen que el ataque marque el comienzo de una ofensiva de Al Qaeda para interrumpir los suministros de petróleo saudí en momentos en que los precios del crudo están lo suficientemente elevados como para amenazar el crecimiento de la economía mundial.

Los analistas dudaban que el crudo estadounidense vaya a superar el máximo histórico de 41,85 dólares alcanzado este mes, pero señalaron que el ataque en Khobar puso de manifiesto la vulnerabilidad de unos suministros globales que ya están al límite.

Además subrayaron que Arabia Saudí es el único país de la Opep con capacidad real para aumentar su producción de manera importante y con rapidez, por lo que cualquier amenaza a su industria tiende a convulsionar a los mercados.

La compañía estatal saudí Aramco prometió mantener el flujo de suministros, estimado actualmente en unos nueve millones de barriles diarios.

Los líderes de Arabia Saudí se apresuraron a asegurar al mundo que tenían controlada la situación después del ataque en Khobar, el segundo en un mes contra la industria petrolera de un país que posee cerca de una cuarta parte de las reservas mundiales de crudo.

«(Los ataques) son posibles. Yo iría incluso más lejos y diría que son probables», dijo el embajador británico en Arabia Saudí, Sherard Cowper Coles. A comienzos de mayo, unos activistas musulmanes asesinaron a cinco empleados extranjeros en la planta petroquímica de Yanbu, población situada a orillas del mar Rojo, y en dos ocasiones la terminal iraquí de exportación de crudo en Basora ha sido objeto de intentos de sabotaje.

Los ministros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) tienen previsto reunirse el jueves en Beirut, donde se espera que acuerden un incremento del 11% en el suministro de crudo.