Petróleo se disparó a 42,9 dólares, el nivel más alto de su historia, por crisis de Yukos

El precio del crudo en Estados Unidos se colocó ayer en máximos históricos, por encima de los 43 dólares, debido a las preocupaciones por los efectos que puede tener en el suministro internacional la crisis de la petrolera rusa Yukos.

Al cierre de la sesión, el contrato de futuros del barril (159 litros) de petróleo de Texas con vencimiento en setiembre se situó en los 42,90 dólares, aunque en algunos momentos de la jornada marcó los 43,05 dólares.

Tanto este precio momentáneo durante la sesión como el de cierre suponen el nivel más alto en los 21 años de historia del New York Mercantile Exchange (Nymex).

También en Europa, en el International Petroleum Exchange londinense, el precio del petróleo de referencia, el Brent, también experimentaba fuertes revalorizaciones hasta alcanzar los 39,60 dólares, su mayor nivel en catorce años.

El precio del crudo subió después de que Yukos, que produce el 2% del petróleo mundial, advirtiera que puede suspender la extracción y venta de este combustible, en cumplimento de la decisión del Ministerio de Justicia de Rusia de prohibir a sus tres filiales realizar este tipo de actividades.

Yukos tiene sus cuentas embargadas por supuesta evasión fiscal, y el ministerio de Justicia anunció la pronta venta de Yuganskneftegaz para cobrarle a la petrolera los 3.400 millones de dólares que le son reclamados como impuestos evadidos en 2000.

En su mensaje, la directiva de Yukos advirtió que resulta imposible suspender la entrega de crudo sin detener la extracción y otras actividades de las empresas en los pozos de sus yacimientos.

«La suspensión de las actividades de estas tres filiales dejará sin trabajo a sus 15.000 empleados y personal de servicio, lo que supondría una de las mayores crisis sociales de la historia moderna de la Federación rusa», señaló en la carta la directiva de Yukos.

La petrolera rusa produce 1,7 millones de barriles diarios y sus operaciones representan el 20% de la producción total de Rusia, segundo exportador petrolero del mundo después de Arabia Saudí.

El paro de las actividades del gigante ruso afectaría a China, segundo consumidor mundial de crudo, que recibe por ferrocarril 55 millones de barriles anuales de Yukos, también suministrador de crudo a Hungría, Polonia y Eslovaquia, entre otros países.

El efecto pernicioso que este anuncio tuvo en los precios de los combustibles no pudo ser aminorado por el sorprendente incremento en las importaciones de crudo a Estados Unidos, que alcanzó los 11,3 millones de barriles diarios, según informó la Agencia de Información de la Energía (EIA, en inglés).

Este aumento ha permitido compensar el descenso que se estaba registrando en la producción de crudo doméstico en EE.UU., que cayó hasta los 5,4 millones de barriles en las cuatro últimas semanas.

Otro elemento de preocupación estos días es que la Opep pueda elevar el rango de precios para el crudo, que podría ubicarse entre los 28 y los 35 dólares. El actual rango de precios, situado entre 22 y 28 dólares, podría ser estudiado en la reunión de la Opep del próximo 15 de setiembre.

Esta organización ha decidido además incrementar a partir de agosto en más de un 10% su cuota oficial de producción, hasta un total de 26 millones de barriles diarios. Ello hizo saltar las alertas en los mercados, porque supone que muchos países agotarán su capacidad de producción y, por tanto, sus posibilidades de atender un aumento en la demanda en el futuro.