Piden el ingreso de Brasil al Grupo de los Siete

William R. Rhodes, presidente de Citibank, dijo que esos cuatro países deberían ingresar al grupo y formar un nuevo G-11, de economías emergentes junto a los siete países más industrializados del mundo.

»Esos cuatro países requieren estar en la mesa de diálogo para mejorar las posibilidades de éxito de los esfuerzos multilaterales para corregir las desigualdades globales», dijo.

El ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, declaró que esa inclusión »no la hemos discutido» en el contexto de la actual asamblea de gobernadores que están celebrando el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, pero «Brasil tiene interés en ser parte del G-7».

»Lo que hemos discutido es la contribución de los países emergentes para un equilibrio mayor de las finanzas mundiales», dijo a reporteros. «Actualmente, los países emergentes están contribuyendo más que los países desarrollados al crecimiento mundial».

Rhodes, hablando también en rueda de prensa, declaró que la resistencia mostrada hasta ahora frente a las dificultades financieras globales puede llevar a los mercados emergentes a niveles de »alzas insostenibles» en los precios de las acciones.

»Esta vulnerabilidad requiere ser evaluada por los gobiernos y las comunidades de inversionistas», dijo.

Señaló que también a los banqueros les preocupan las perspectivas de una creciente inflación en Estados Unidos y otras partes del mundo, y las posibilidades de un »desordenado desenlace» de las desigualdades globales.

El FMI repitió la percepción de resistencia de los mercados emergentes esta semana, indicando que se debía a las políticas macroeconómicas que han estado adoptando en lo que va de la década.

América Latina, según el FMI, terminaría el 2007 con un crecimiento del 5 por ciento % y para el 2008 adelantaba un descenso, aunque todavía en terreno positivo, al 4.3 por ciento.

En el campo inflacionario, sin embargo, la tasa se mantendría bastante estable con 5.4 por ciento en el 2007 y 5.7 por ciento en el 2008, contra el 5.8 por ciento del 2006.

Los bancos, que coincidieron con esos estimados en un informe difundido durante su reunión en Washington coincidente con las del FMI y el Banco Mundial, dijeron que la falta de atención a la resistencia exterior, la inflación y las desigualdades, «es de por sí preocupante».

»Me preocupa que la fe de los inversionistas en los mercados emergentes, que puede fortalecerse debido a la resistencia que han mostrado hasta ahora, puede presionar al alza los precios de las acciones hasta niveles insostenibles», dijo Rhodes.

Hizo notar que las monedas de esos mercados «se han fortalecido, los mercados podrían dispararse y una corrección, provocar un aterrizaje difícil».