Pit-Cnt afina estrategia para aprobación de negociación colectiva.

En ese esquema entra en juego retomar el diálogo con los empresarios, los partidos políticos y la aplicación de un paro parcial este miércoles.

El Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt se reunirá hoy para ajustar detalles de lo que será el último envión de los gremios para lograr la aprobación del proyecto de negociación colectiva en la Cámara de Diputados y luego en el Senado.

La central -que respalda la iniciativa del Poder Ejecutivo- saldrá a la calle mañana movilizando a los trabajadores hacia el Palacio Legislativo, en el marco de un paro parcial (de 10 a 14 horas) en la zona metropolitana. A las puertas del Palacio, habrá una oratoria a cargo de los integrantes del Secretariado, Milton Castellano y Marcelo Abdala, informó a El País el secretario de Prensa y Propaganda , Gustavo Signorelle.

Pero la movida del miércoles no es la única carta del movimiento sindical.

Los dirigentes gremiales evaluarán hoy la posibilidad de contactarse con las bancadas de los distintos partidos, previo a la discusión del proyecto en Diputados, instancia prevista para entre el 15 y el 20 de julio.

A su vez los empresarios no descartan que haya una nueva instancia de diálogo con representantes de las cámaras empresariales, tras su encuentro de la semana pasada en el que no hubo demasiado consenso entre las partes.

El coordinador de la central obrera, Juan Castillo, dijo que en ese encuentro los empresarios pidieron un cuarto intermedio pero que hasta ahora no han dado señales sobre si se retomarán las negociaciones.

Fernando Pereira, el otro coordinador del Pit-Cnt, afirmó que esperan tener una respuesta de las cámaras «en las próximas horas».

La posibilidad de una nueva reunión dependerá de que ésa sea la voluntad de los presidentes de las 24 cámaras patronales, comentó Andrés Fostik, de la Cámara de Industrias.

Por ahora y tras las gestiones a nivel parlamentario, los representantes empresariales difunden su visión contraria al proyecto de ley en sus visitas a las gremiales del interior.

Allí insisten en que el proyecto incumple convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ratificados por Uruguay, fija la obligación de negociar, establece la definición de las condiciones de trabajo en los Consejos de Salarios y no prevé sanciones para quienes violen la confidencialidad de la información que la empresa brinda a sus trabajadores, entre otras críticas.

Los empleadores dicen que quieren una ley de negociación colectiva, pero no esta que promueve el gobierno. Por eso, la voluntad de las cámaras es «barajar y dar de nuevo».