PIT-CNT cedió en cláusula de paz pero para empresarios no alcanza.

Dejando de lado algunas de sus principales reivindicaciones aceptó incluir en las modificaciones a la norma una cláusula de paz para prevenir los conflictos mientras estén vigentes los convenios salariales. Esto es, ni más ni menos, que los gremios deberán comunicar a las empresas y formar instancias de conciliación antes de iniciar conflictos.

Este había sido uno de los puntos que generó mayores distancias entre los sindicalistas y el empresariado, e incluso en la interna sindical hubo fuertes discusiones por su eventual incorporación.

Sin embargo, y a pesar de lograr el acuerdo interno para acceder a que se introduzca en la norma, para el sector empresarial aún no es suficiente.

«Esto va por los caminos que habíamos hablado en un principio, pero falta un tema no menor, que es quién define cuando las partes no llegan a un acuerdo», dijo a El Observador el presidente de la Cámara de Industrias, Washington Burghi. El empresario advirtió que, a su entender, «debe ser la Justicia quien dirima, ante algún desacuerdo, cual de las dos partes tiene la razón».

Otro de los puntos que la central sindical accedió a incluir en la ley, es una cláusula sobre la vigencia y los efectos del convenio laboral, de forma que ante «hipótesis excepcionales» que puedan acontecer, como por ejemplo una recesión, se pueda solicitar la revisión de los acuerdos logrados en los Consejos de Salarios.

Pero sigue sin ser suficiente. «Son avances», dijo Burghi, pero «faltan cosas sustanciales», agregó. «Está muy bien tener una sucesión de parámetros para tomar medidas de fuerza o para poder descolgarse del sistema. Ahora, en esos parámetros que deben estar fijados de antemano, puede darse que las partes no concuerden en que se están dando o no. Llegado ese caso, ¿quien decide?», se preguntó.

El empresario consideró que para que las partes tengan garantías, el acuerdo debe cerrarse «con un tribunal de alzada» para que no suceda que existan desacuerdos que por falta de alguien que defina se prolonguen en el tiempo. El sector empresarial ya manifestó esta postura al ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, que viene organizando los encuentros entre las partes en la búsqueda de un acuerdo.

Voluntad y vocación
El presidente de la Cámara de Comercio, Marcelo Lombardi, destacó la «voluntad y vocación de todas las partes para encontrar una solucion al tema». Sin embargo, recordó que los puntos a analizar y buscar acuerdos son ocho, y no sólo el de la cláusula de prevención de conflictos.

El empresario coincidió con su colega en que «se está avanzando pero aún no se puede decir que se esté cercano a llegar a un acuerdo».

«Estamos sí en buen camino», sostuvo Lombardi.

En cuanto a lo manifestado por Burghi acerca de la intervención de la Justicia en la solución de los posibles diferendos entre las partes, señaló que «es uno de los temas pendientes de acuerdo», y que la intención es «encontrar el mejor mecanismo entre todos que resulte ágil». Para Lombardi, la solución puede ser la manejada por su colega o también otro camino diferente. Advirtió que la institución que participe para garantizar el cumplimiento de la prevención de los conflictos debe asegurar agilidad para todas las partes y dar garantías.