Pit-Cnt rechazó cláusula de paz y frustra un acuerdo por ley laboral. Negociación colectiva.

El Pit-Cnt rechazó los puntos sobre la ultra-actividad de los acuerdos y la cláusula de paz; la OIT tratará la queja mañana.El escenario cambió 180° en pocas horas. Es que el preacuerdo al que se arribó el martes por el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta; el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo, y los presidentes de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, y de la Cámara de Industrias, Washington Burghi, quedó por el camino ayer tras el rechazo sindical al documento.La iniciativa implicaba la suspensión de la presentación de la queja empresarial en la comisión del Departamento de Normas de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), citada para mañana. Ahora, ya sin acuerdo, el caso uruguayo será tratado por los expertos.El preacuerdo abarcaba una agenda de ocho puntos, inspirada en las recomendaciones para cambiar la ley, sugeridas por el Comité de Libertad Sindical de OIT en marzo de 2010.La consulta entre la delegación del Pit y su Secretariado terminó con el rechazo al texto, al surgir diferencias sobre los puntos de la ultra-actividad (la continuidad de beneficios de un convenio hasta la firma de uno nuevo) y la cláusula de paz.La resolución del Pit-Cnt salió por consenso entre las corrientes sindicales, luego de que se manifestaran matices durante la discusión del texto, comentaron fuentes sindicales.Finalmente, la resolución propone que «en un plazo de 60 días» y en el marco del Consejo Superior Tripartito, se resuelva la discusión de los temas.Sobre la ultra-actividad de los convenios, el preacuerdo establecía que la misma debía quedar acotada a la previsión de un cambio de escenario económico, explicó Brenta.La cláusula de paz planteaba la sanción a las partes en caso de incumplir lo acordado.Así, los trabajadores que tomaran medidas por aspectos ya convenidos, serían sancionados con la pérdida de los beneficios del convenio. Brenta remarcó que esto no «implicaba ninguna sanción del derecho de huelga» porque se admitía la aplicación de medidas por temas ajenos al contenido de los acuerdos, como por ejemplo los casos de despidos abusivos.El integrante del Secretariado del Pit-Cnt, Richard Read, opinó que la cláusula limitaría a los gremios de base al condicionar su accionar a la decisión del Pit-Cnt o del sindicato de rama. El Pit-Cnt entiende además que los beneficios de los convenios podrían caer ante un cambio de escenario económico pero solo si trabajadores y empresarios coinciden en ese diagnóstico.Reacciones. Tras el desacuerdo, el coordinador del Pit-Cnt Juan Castillo se lamentó que «Uruguay sea denunciado ante organismos internacionales por la violación de la Ley de Negociación Colectiva».También mostró cierta decepción porque tras «invertir más de 20 horas de negociación» no se rubricó el pacto. Sin embargo, sus dardos apuntaron a los empresarios antes que a sus compañeros del Secretariado que a último momento le bajaron el pulgar al preacuerdo. «La postura del presidente de la Cámara de Comercio y del de la Cámara de Industria fue una actitud que de haberse tenido en Montevideo, habría permitido que no se llegara a esta instancia», señaló.El presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Varela, mostró sorpresa por el desenlace. «Estábamos prontos para firmar», comentó Varela.Ante la caída del preacuerdo, «la queja (empresarial) se va a tratar» el viernes en la comisión del Departamento de Normas de OIT, adelantó Varela.Brenta, que consideró «legítima» la decisión de la central, aseguró que de presentarse la queja «el gobierno va a intervenir en la comisión explicando el proceso iniciado desde la recomendación de OIT». Y aclaró: «Hicimos todo lo que pudimos. Lo que no podemos, no tenemos forma, ni interés tampoco, de forzar a las partes a llegar a un acuerdo al que no pueden llegar», concluyó el ministro.