Pit-Cnt y cámaras discrepan por la aplicación de incentivos en empresas.

Para la central obrera, este incentivo se utiliza de forma equivocada; para empresarios, hay que ampliarlo pero falta «cultura».LA FIJACIÓN de remuneraciones que incluyan la productividad como una de las variables para sus cálculos es motivo de viejas y reiteradas diferencias entre sindicatos,y cámaras empresariales. Si bien en lo previo de la actual ronda salarial apareció como uno de los principales lincamientos a poner en consideración para la discusión de los ajustes, esta variante terminó jugando a un nivel inferior de lo previsto. Mientras en el Ministerio de Trabajo (Mtss) se está próximo a cerrar la segunda etapa de negociaciones salariales y la seguidilla de conflictos que se generaron en las últimas semanas entró en una tregua, expertos de Ferrere volvieron a colocar el tema encima de la mesa.En este sentido, se entiende que es recomendable la aplicación de sistemas de incentivos en las empresas como «un camino para estimular el rendimiento de los recursos humanos» e «incrementar los liveles de productividad» para contribuir a mejorar la competitividad general de la economía.Consultado, el presidente de la Cámara de Industrias (CIU), Washington Burghi, dijo a Ultimas Noticias que se trata de una práctica «poco difundida en Uruguay» y que se debería mejorar. «Se debería difundir más en lugar de que simplemente se negocie o se nos imponga sobre porcentajes de crecimiento sobre salario real. Es más sano para todos negociar incrementos por productividad», manifestó. El empresario consideró que todavía «no existe cultura para discutir el tema» y agregó que el trabajador «más calificado y más preparado» debe ser el que tenga «más rendimiento económico».En la misma línea se mostró elpresidente de la Cámara Metalúrgica, Miguel Oliveros, quien coincidió en que «hay problema cultural» y destacó que falta un marco legal al respecto. El industrial dijo a Ultimas Noticias que en otros lugares del mundo este tipo de variantes aplicadas en las empresas funciona «sin problemas», pero en el ámbito local las dificultades se generan cuando se buscan establecer parámetros que midan la productividad y en otros casos por la negativa de los sindicatos a implementar sistemas de retribuciones variables entre los trabajadores. » Usual -mente, los incentivos se pagan si se cumplen determinadas condiciones y si no se cumplen, no se pagan, pero resulta que cuando eso pasa es cuando tenemos problemas. Los aumentos y los crecimientos no pueden estar sujetos a nada, tienen que estar sujetos al aumento de productividad en los sectores», afirmó Oliveros. En tanto, para el presidente de la Cámara de Comercio, Alfonso Várela, se trata de una recomendación respetable que algunas empresas aplican con éxito, pero que en otros cosas corrieron con una suerte distinta y dejaron de hacerse.Por su parte, desde el Pit-Cnt se entiende como una posibilidad lejana que la mayor parte del salario se establezca con incentivos a mayor producción. El dirigente Juan Castillo señaló a Ultimas Noticias que si bien el movimiento sindical «no tiene una política de confrontación» con primas e incentivos, es preferible aplicar convenios donde los sindicatos participen de forma activa en la estrategia de la empresa, la discusión de la producción y los salarios.El dirigente colocó como otro aspecto negativo la mala utilización de este tipo de beneficios que, según entiende, realizaron algunas empresas el año pasado y que desembocaron en conflictos. «Cada vez que hay una acción de movilización del sindicato,cada vez que se aprestan a discutir la negociación colectiva, hay empresas que utilizan ese premio como condición para que el trabajador no se adhiera a las medidas convocadas», afirmó Castillo.Durante la «Cumbre de compensaciones y beneficios» que tuvo lugar en la Torre de las Telecomunicaciones, la especialista en materia laboral de Ferrere, Verónica Raffo, manifestó que «la única forma de mantener en forma sustentable» las tasas de crecimiento económico que registra Uruguay es con la mejora del nivel de competitividad global. En este sentido, sostuvo que los sistemas de incentivos «van en esa dirección». Agregó que la «productividad ha sido la gran ausente» en los acuerdos salariales y que los esquemas de incentivos permiten «resguardar una porción de la remuneración de la aplicación de reglas tan rígidas como las previstas en los Consejos de Salarios»