Plan argentino de monitoreo a Botnia

El programa busca darle continuidad a un estudio base sobre las condiciones ambientales actuales que realizó el municipio de Gualeguaychú. Ese estudio reveló que el río Uruguay «no está contaminado» y que si Botnia causa contaminación, «el Sur de Gualeguaychú será la zona más afectada», dijo el intendente de esa ciudad argentina, Daniel Irigiyen.

Uruguay ha propuesto insistentemente a Argentina hacer un monitoreo conjunto de la calidad ambiental del río a partir del funcionamiento de Botnia, pero el gobierno de Kirchner nunca lo aceptó.

El gobierno argentino ya dispuso de U$S 1,5 millones para la puesta en marcha del plan, con que el Ejecutivo aspira a reforzar su presentación ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que dirime en el conflicto suscitado con Uruguay por la instalación de la planta, informó ayer el diario La Nación.

Para la ejecución del plan participarán, además, la Prefectura Naval Argentina; las universidades de Buenos Aires, La Plata, del Litoral y de Luján; el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet); la Comisión Nacional de Energía Atómica (Conea) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

Los especialistas estudiarán la calidad del aire, las condiciones del río, las lluvias en la zona y se instalarán campamentos de medición con personal técnico y biólogos para relevar cotidianamente el agua y la tierra, indicaron fuentes oficiales.

«Tomamos bien, en principio, la realización de este estudio porque, de alguna manera, era lo que pedíamos. Además, es un dato positivo que participen los entes más especializados en el tema», señaló Gustavo Rivollier, integrante de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, responsable del bloqueo del puente San Martín.

De cumplir con los tiempos previstos, este plan integral se pondría en marcha días después de la asunción de la presidenta electa de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

La Nación dijo ayer que el plan tiene el visto bueno no sólo del presidente saliente sino también de la mandataria electa argentina. El plan, que será instrumentado de manera unilateral, estará coordinado por la Secretaría de Ambiente, que conduce Romina Picolotti.

Control uruguayo. La planta de Botnia comenzó a funcionar el viernes 9 y ya salieron los primeros embarques con pasta de celulosa. Desde ese día la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) está haciendo controles ambientales y hasta ahora no han revelado problemas en la calidad del río y del aire en Fray Bentos.

Los controles tienen dos ejes principales: la medición de los efluentes y las emisiones a la atmósfera. Los chequeos más complejos son los de efluentes, es decir el agua que la planta utiliza en el proceso de la celulosa y que luego de tratada, devuelve al río sin elementos contaminantes. Los análisis de las muestras tomadas durante el martes se conocerán recién dentro de cinco días. «Hay dos parámetros que estamos midiendo, la demanda biológica de oxígeno (DBO) y la demanda química de oxígeno (DQO), que según los parámetros que manejamos no pueden superar una determinada cantidad», explicó Silvia Aguinaga.

La técnica de Dinama explicó que también se mide el caudal de agua vertida al río, la planta emite unos 700 litros por segundo de agua tratada, y la temperatura con que llega el agua al río, que no puede superar los 30 grados centígrados.

Los técnicos tomaron lo que denominan una «muestra completa» de agua el martes durante cuatro horas. Estas muestras son las que se enviaron a laboratorios para su análisis.

Desde el martes 13 está en funcionamiento el monitoreo en tiempo real para la población de Fray Bentos. La oficina administrativa de Botnia exhibe dos monitores en su ventanal, donde los ciudadanos pueden leer datos atmosféricos cada 15 minutos y compararlos con los valores permitidos por Dinama en una columna lateral.