Plan de Bush para Irak es frenado por el Congreso

La Casa Blanca pidió asignar 100.000 millones de dólares adicionales para financiar la guerra en Irak. La nueva estrategia gubernamental para ese país incluye sumar temporalmente entre 15 mil y 30 mil soldados a los 140 mil ya desplegados.

El objetivo de esta ampliación es poner freno a la violencia sectaria y a los escuadrones de la muerte que actúan en Bagdad.

Pero este plan tiene un futuro incierto en el nuevo escenario político de Estados Unidos. El Congreso que asume mañana tiene mayoría del Partido Demócrata en ambas cámaras, fruto de los resultados de las elecciones legislativas del 7 de noviembre, y esa organización opositora promueve un retiro gradual de las tropas de Irak y no quiere ni oír hablar sobre incrementos en el número de los soldados allá apostados.

Fue justamente la situación en Irak la mayor causa de la derrota republicana, el partido de Bush.

La invasión a Irak, iniciada en marzo de 2003, es cuestionada o rechazada por la mayoría de la población. Ayer se informó que el número de soldados estadounidenses muertos desde entonces en aquel país superó la barrera de los 3.000.

En el Congreso, el plan de Bush cuenta con el apoyo de un puñado de republicanos. Entre ellos se encuentra el senador John McCain, posible aspirante a la presidencia en las elecciones de 2008, quien desde hace meses ha pedido un incremento del despliegue militar.

Por su parte, los demócratas insisten en que es necesario darle más responsabilidades a las tropas iraquíes por el futuro de su país, además de asegurar que más militares estadounidenses no garantizan sofocar la violencia interna. Para mayor oposición a los planes de Bush, también hay reticencias a su estrategia en algunos representantes republicanos.

año terrible. Irak vivió en 2006 su peor año tras la invasión de Estados Unidos y, junto a él, Bush tuvo su peor año al frente de su país. Según un informe dado a conocer ayer, 3.002 soldados estadounidenses murieron en ese país desde la invasión; en 2006, esa cifra se ubicó en 820.

El gobierno iraquí cifró ayer en 16.245 el total de las víctimas mortales de la violencia en ese país durante todo el año que acaba de terminar. De este número, 12.371 eran civiles y el resto miembros de las fuerzas de seguridad y grupos insurgentes.

Esta cifra no incluye a las personas heridas de gravedad en atentados y posteriormente fallecidas, lo que llevaría a un número real mayor.

La mayoría de las muertes civiles ocurrieron durante la ola de violencia sectaria que se desató tras el atentado del 22 febrero de 2006 contra un mausoleo chiita en Samarra.