PLUNA: CPA/Ferrere inició ayer proceso de auditoría

La consultora CPA/Ferrere comenzó ayer el proceso de “due dilligence” -consistente en una exhaustiva auditoría- en la aerolínea de bandera nacional PLUNA, según supo El Observador.
Esta consultora se especializa en las áreas contables y económicas y está vinculada, aunque funciona de manera independiente, al estudio Ferrere Abogados, que también participó en el asesoramiento jurídico durante el proceso de negociación.

En la víspera, siete grupos de trabajo comenzaron a auditar cada una de las áreas de la compañía en coordinación con los niveles jerárquicos y los puestos claves de la actual estructura funcional de PLUNA, dijo a El Observador, la gerente general de la aerolínea, Elina Rodríguez. En el proceso contarán con el apoyo de la compañía alemana Lufthansa Technics y la norteamericana Seabury Group, ésta última especializada en asesoramiento financiero, reestructura de empresas –en especial en el sector aeronáutico- en los segmentos de servicios de transporte, viajes e industrias logísticas, como informó El Observador el 6 de enero.

Rodríguez señaló que se están evaluando los procesos de las gerencias Comercial, Mantenimiento, Aeropuerto, Recursos Humanos, Operaciones y Financiera, y que aún no está definido cuanto tiempo demandarán las tareas de los auditores, aunque seguramente será un período menor a los 60 días estipulados. Esta etapa, que es el paso previo para la concreción de la sociedad de la aerolínea de bandera nacional con el consorcio Leadgate Investment Corp., se realiza con activa participación de los accionistas operadores del grupo inversor que se harán cargo de la gestión de PLUNA, Matías Campiani –futuro gerente general-, Arturo Demalde y Sebastián Hirsch. La estrategia inicial será apoyarse en el “management” actual de PLUNA, para luego introducir las modificaciones gerenciales que estimen convenientes una vez que se concrete la asociación, explicó Demalde.

Según afirmaron el lunes los representantes de Leadgate, el objetivo del inversor será “sanear” las finanzas de la empresa y hacerla crecer “rápidamente” para transformarla en una aerolínea “eficiente”. Para ello, adoptarán algunas iniciativas implementadas por las aerolíneas “low cost” o de bajo costo, siguiendo ejemplos de aerolíneas regionales como la brasileña Gol, la panameña Copa y la chilena Lan.

Al momento de asumir la gestión, el inversor deberá capitalizar PLUNA con US$ 15 millones y abrir una línea de crédito por US$ 10 millones. Como contrapartida, el estado deberá entregar la aerolínea con un patrimonio neto de US$ 1 millón, para lo cual deberá desembolsar más de US$ 6 millones adicionales antes del traspaso.