Pocas diferencias y muchas coincidencias entre asesores

 Hay temas que hoy no tienen bandera política: generar inversión y crecimiento, mejorar la eficiencia del Estado y preservar las seguridades jurídicas. Los matices vienen a la hora de discutir cómo alcanzar estos objetivos. Representantes de los principales partidos políticos se dieron cita ayer para disertar en el ciclo Incertidumbre económica en tiempos electorales organizado por la Cámara de Comercio y Servicios.

Presentados por el presidente de la cámara, José Luis Puig, hablaron el presidente de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Ariel Davrieux; el asesor económico del Partido Nacional, Washington Ribeiro; y el asesor económico del Encuentro Progresista, Walter Cancela.

Impuestos e informalidad. Los tributos y la informalidad son la principal preocupación del sector de comercio y servicios. Nadie se comprometió a una baja de impuestos pero sí a reformas en la estructura tributaria y, a la larga, a menor presión sobre los contribuyentes.

Para Cancela, la estructura tributaria debe ser equitativa y debe apostar a una “neutralidad intersectorial”. Indicó que hay actividades que necesitan promoción, pero ésta debe ser “temporal y decreciente”.

Ribeiro destacó que los sectores industrial y agropecuario tienen hoy beneficios fiscales que no tiene el comercio. Pese a que destacó la importancia del sector, al igual que sus colegas, sostuvo que no se puede “igualar hacia abajo” los impuestos. No obstante, sostuvo que el sector sería el primero en beneficiarse si se mantiene un superávit primario compatible con el servicio de la deuda y se reduce paulatinamente la presión fiscal.

El economista enfatizó que el Estado “no puede aumentar el gasto público”, en cambio tiene que apostar a bajar los niveles de evasión fiscal y llegar a un sistema tributario sencillo.

Ribeiro y Cancela dejaron de lado el tema del impuesto a la renta, pero Davrieux adelantó que está en contra de dicha tributación.

Davrieux propuso mantener las desgravaciones de los aportes patronales y analizar una baja para los aportes del comercio.

En cuanto a la informalidad, Ribeiro propuso un sistema único de información, levantar el secreto tributario entre las oficinas estatales, estimular al que paga y castigar al que no. Davrieux sostuvo que hay que hacer que sea costoso evadir.


Seguridades jurídicas. Cancela enfatizó que si gana el EP-FA las elecciones “todo lo que funciona bien no se cambiará y todo cambio se hará respetando las reglas para hacerlo”. Sostuvo que “no da seguridad jurídica un régimen de promoción de largo plazo establecido por decreto y tampoco lo dan las leyes que dejan márgenes de discrecionalidad muy altos.

En cuanto al sistema de seguridad social, indicó que se “deberá modificar sustancialmente” por el creciente número de personas que queda fuera del sistema.Señaló que se mantendría un sistema mixto, incentivando la formalización e introduciendo por la vía legal las modificaciones necesarias.

Ribeiro indicó que su partido no tiene reparos en relación al sistema de seguridad actual. Planteó usar los recursos de las AFAP para la inversión o el financiamiento de largo plazo del sector privado, “con un estricto mecanismo de contralor”. Davrieux reconoció que el sistema previsional “debe extenderse”.

En cuanto a una ley de refinanciación de deudores, los tres se opusieron señalando la importancia de respetar los contratos. Lo mismo sucedió ante la consulta de integrar a los ahorristas del TCB al fideicomiso.