Poco margen para compensar la caída del precio del dólar.

«No se descartan medidas, pero tampoco pongamos un tiempo porque tiene que estar enmarcado en tener una visión de mediano y largo plazo y no actuar a cortoplacismos», dijo el titular de Economía, Álvaro García, a El País en Estambul donde se encuentra participando de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

«Iniciamos una acción de estudio con respecto a ver qué se podría hacer en ese sentido», agregó.

COMPETITIVIDAD. García afirmó además que por el momento «los niveles de competitividad no vienen dando un deterioro, pero a veces es mejor prevenir que curar y es atendible el planteamiento muy bien realizado por la Unión de Exportadores».

En el diálogo con El País, el ministro manifestó que «existe sensibilidad en el Poder Ejecutivo por este tema. Nos preocupa que con un menor nivel de dólar nominal puede suceder que las industrias que generan mayor valor agregado sean las primeras en verse afectadas».

Consultado sobre qué tipo de acciones podrían aplicarse, García dijo que prefiere no hablar de instrumentos.

«Hay que evaluar en el gabinete productivo los sectores que habían ingresado en crisis (textiles, autopartes, maderero y curtiembres), y que ya en el último gabinete se había planteado que su situación estaba mejorando, de manera tal que en lo posible ir deshaciendo algunas medidas -en los casos que no se necesiten- para ir apoyando otras situaciones como eventualmente podría ser esta», expresó García.

Previo a su viaje a Estambul, el ministro mantuvo una reunión con la Unión de Exportadores que calificó como «muy positiva». Si bien en ese encuentro la gremial empresarial manejó «algún instrumento» para paliar la situación por la caída del dólar, García reiteró que prefiere «no hablar de instrumentos concretos».

Los empresarios le solicitaron al gobierno la rebaja transitoria de los aportes patronales, así como precios preferenciales de la energía.

Para el ministro, la participación en la asamblea anual de los organismos multilaterales (cuyas reuniones comienzan hoy) es fundamental.

«Vamos a tener una medida de qué puede estar pasando con el dólar a nivel internacional y ese es un insumo muy importante para en un mercado como Uruguay, que acompaña las oscilaciones internacionales, saber a qué nos podemos atener», aseguró.

ALTERNATIVAS. El ministro de Industria, Raúl Sendic, dijo ayer a El País que por ahora el único planteo concreto que tiene el gabinete productivo a estudio es la posibilidad «de extender» por otros tres meses la devolución de impuestos con la compra del gasoil a algunos sectores de la industria y el agro ya que vence a fines de este mes.

El jerarca indicó que resultará «difícil» que el gabinete productivo pueda reunirse esta semana porque la agenda de cada ministerio «es apretada».

Consultado sobre la posibilidad de que se rebajen los aportes patronales, el ministro precisó que nunca dijo que «se iban a bajar», sino que transmitió la posición que habían planteado los exportadores en una reunión con el gobierno.

En tanto, el ministro interino de Economía, Andrés Masoller, dijo ayer a El País que la política de esta administración con la reforma tributaria fue la de igualar los aportes patronales para todos los sectores. Por ello, consideró que «va a ser muy difícil que podamos modificar este punto».

No obstante, Masoller explicó que el gobierno hace una «evaluación» constante de la realidad de cada sector y cómo cada uno está reaccionando frente a la crisis.

En ese sentido, señaló que en los últimos días se han recibido un conjunto de «buenas noticias» de algunas ramas que están concretando operaciones comerciales con el exterior.

En cuanto a futuras medidas, el funcionario dijo que la situación «fiscal es bastante delicada, por tanto el margen de acción del gobierno es muy reducido».

Agregó que se esperará un tiempo para ver los resultados de las medidas implementadas a los efectos de evaluar si es necesario tomar nuevos paliativos que en principio «no están pensados» para esta año.

PODER DE COMPRA. Por su parte, al inaugurar ayer las Jornadas Anuales de Economía, el presidente del Banco Central (BCU), Mario Bergara, fue enfático al recordar que «no tenemos ni desde el gobierno ni desde el BCU la capacidad de revertir un movimiento que se da a nivel internacional».

Admitió que en la medida que el Estado tiene «poder de compra» para participar del mercado cambiario evitando oscilaciones bruscas del precio del dólar, la autoridad monetaria está «tratando de evitar una excesiva volatilidad en el tipo de cambio porque a una economía abierta, y dolarizada como la uruguaya, no le hace bien».

«Mal puede decirse que el Banco Central está desatento a la situación cambiaria siempre dentro de los márgenes que permite la capacidad macro económica y los objetivos de que la inflación esté dentro de los rangos aprobados por el Comité de Coordinación Macroeconómica», agregó.