Por incidente Gloodtdofsky corre peligro cargo de Uruguay en Haití

Gloodtdofsky llegó ayer a Montevideo y, a causa de la intensa agenda de Berrutti, recién hoy presentará su versión de lo ocurrido el 12 de octubre en Haití, fecha en la que, se asegura, acusó a la Armada y a la Fuerza Aérea de dejar solo al Ejército para luchar contra «este gobierno marxista» ante las investigaciones tendientes a hallar los restos de los desaparecidos.
Consultado al respecto, el comandante de la fuerza de tierra enfatizó que los dichos del oficial no representan la opinión del cuerpo. Sostuvo que la actuación del general es pasible de sanciones, aunque señaló que ésa es una decisión que no le compete.
Por su parte, la ministra Berrutti afirmó que «el futuro de Gloodtdofsky se va a resolver de acuerdo a las normativas, los criterios y principios que rigen las obligaciones de la vida militar (..) por el comando del Ejército y el Poder Ejecutivo».
La titular de Defensa reiteró lo ya dicho a planB el jueves, al señalar su incapacidad para demostrar algún tipo de malestar por la situación debido a que ello supondría prejuzgar los hechos y el gobierno debe ser muy cuidadoso en ese aspecto.
«Las molestias, que puedan ser personales, que puedan existir o no existir, no me preocupan. Yo me preocupo por considerar la situación de acuerdo a los intereses del país y de la defensa que tengo a mi cargo», subrayó.
En ese sentido, Berrutti dijo que la acción de Gloodtdofsky ante sus colegas de las otras armas en la misión de estabilización de la paz en Haití es un hecho «grave en función de la jerarquía de los oficiales que afecta», y constituye una coyuntura «delicada porque afecta una locación donde Uruguay tiene un cargo internacional designado por Naciones Unidas, aunque tranquiliza que no implique un riesgo para la misión».
Estas conclusiones de la ministra responden a que si la falta cometida por el general fuera considerada grave, Uruguay podría perder el puesto de segundo jefe del Ejército de la Minustah -tal como se conoce a la operación de la ONU en Haití- que hoy ejerce Gloodtdofsky.
Tal es el perjuicio que, al día siguiente del incidente, los oficiales que no estaban presentes en la reunión de camaradería, para celebrar el Día de la Caballería, donde tuvo lugar la escena, decidieron realizar un informe que fue recibido el 18 de octubre por un alto oficial de la Armada en Montevideo, quien se reunió en la jornada siguiente a leer el texto con el resto de los generales para resolver cómo proseguirían para evitar un mal mayor.
Lo que siguió es conocido: el 24 de octubre, Berrutti tomó conocimiento de los hechos a través de Canal 12; el 25 solicitó informes a los comandantes, y el 26, requirió la presencia en Montevideo de Gloodtdofsky.
Mañana, el capitán de la Armada Gerardo Cabot, designado instructor de esa fuerza en la indagatoria, partirá hacia Haití con el objetivo de entrevistar a los seis oficiales de la fuerza que presenciaron el incidente. Entre los testigos también hay unos 10 oficiales del Ejército, pero esta arma todavía no nombró un instructor para que viaje al país centroamericano a tomar las declaraciones de los mismos.