Portucel prioriza a Uruguay por mayor certeza jurídica.

Las autoridades de la empresa productora de papel y celulosa Portucel expresaron a representantes del gobierno su “temor” sobre la estabilidad jurídica y el respeto a la propiedad de la tierra que ofrece Brasil para desarrollar en ese país su proyecto industrial, luego de que las autoridades de el estado de Mato Grosso do Sul ingresaran en la competencia con Uruguay para atraer la megainversión que la empresa lusa anunció en 2008 para nuestro país.
Si bien el estado de Mato Grosso está ofreciendo “el oro y el moro” para captar la inversión de Portucel, los directivos de la compañía lusa tienen reservas sobre esos aspectos en particular, lo que juega a favor de Uruguay como destino para radicar el proyecto, que implicará una inversión superior a los US$ 4.000 millones, informaron a El Observador fuentes del Poder Ejecutivo.

Las autoridades de Portugal y Uruguay están en conversaciones para avanzar en acuerdos que eviten la doble tributación, como ya estaba previsto en los convenios firmados hasta el momento entre la empresa y el gobierno.

En ese contexto, el Poder Ejecutivo decidió convocar a los principales directivos de la firma y a los equipos técnicos que trabajaron en las negociaciones, para que visiten el país e inicien las negociaciones para definir la concreción del proyecto, informó a El Observador el ministro de Economía, Álvaro García.

En esos contactos se buscará afinar las condiciones que deberá cumplir cada una de las partes para llevar adelante el proyecto, según informó la fuente del Poder Ejecutivo.

Entre los puntos a tratar se encuentran las obras de infraestructura que deberá asumir el Estado para crear las condiciones aptas para el desarrollo, que incluyen, en gran medida, mejoras en las conexiones ferroviarias en la zona donde se emplazará el parque industrial, en el este del país y muy probablemente Rocha.

La fuente indicó que en materia ferroviaria, las vías en el país mantienen el viejo trazado dado por los ingleses a principios del siglo pasado, con el punto de inicio en Montevideo y las líneas abriéndose en rama hacia el resto del país.

Ante esto, remarcó la necesidad de que se desarrollen trazados “transversales”, que, por ejemplo, permitan unir el este del país con el puerto de Nueva Palmira, como alternativa.

También estará en discusión quién asume el costo de la construcción del puerto de aguas profundas que será necesario para enviar hacia el exterior la producción, en caso de ser necesario.

Si bien la invitación ya fue cursada, todavía no se fijó fecha para el encuentro.

competencia. El los últimos meses y luego de conocidas las gestiones del estado de Mato Grosso do Sul para atraer la inversión, tanto el secretario de la presidencia, Miguel Ángel Toma –nexo entre el gobierno y Portucel–, como el ministros de Industria, Daniel Martínez, viajaron a Portugal para tomar contacto con los directivos de la firma.

En el gobierno existen dudas de que, como alega la compañía, la inversión proyectada en Uruguay estaría en riesgo por el desarrollo de un proyecto similar en Brasil, y entienden por el contrario que “no tendría sentido” realizar dos iniciativas de esta envergadura en los dos países, según sostuvo la fuente.

“El estado de Mato Grosso do Sul es una hipótesis que me gusta mucho”, había dicho a mediados de junio el presidente de la multinacional portuguesa al Diario Económico de Lisboa.