Potencias mundiales refuerzan incentivos para contener recesión.

La creación de un paquete de estímulo coordinado por la Unión Europea, el anuncio del presidente electo estadounidense de un plan de reactivación económica ni bien arribe a la Casa Blanca y el nuevo recorte de tasas impulsado por el gobierno chino, condujeron al cuarto día consecutivo de alzas en Wall Street, aunque no fueron suficientes para ganar la confianza de los inversores europeos.
“La gente debe entender que la ayuda está en camino”, afirmó el presidente electo estadounidense, Barack Obama, durante su tercera conferencia de prensa, en la que designó al ex jefe de la Reserva Federal, Paul Volcker al frente de su consejo de recuperación económica (ver aparte). Al mismo tiempo, el futuro mandatario bosquejó el agresivo plan que pretende implementar tan pronto como asuma el cargo el 20 de enero.

Obama promocionó su plan para crear 2,5 millones de puestos de trabajo en los próximos dos años a través de enormes inversiones en infraestructura.

Plan europeo. “Una acción europea coordinada puede hacer y hará una diferencia”, dijo ayer el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, durante el anuncio de medidas por un monto de US$ 260.000 millones propuesto por el organismo, en momentos en que comienzan a hacerse sentir los efectos sociales de la crisis financiera y la desaceleración económica en la Unión Europea (UE).

Entre las acciones con impacto presupuestario, plantean aumentar las prestaciones a los desempleados o a los hogares con ingresos más bajos, alargar el período de percepción del subsidio de paro e impulsar la inversión pública en infraestructuras, además de reducir las emisiones contaminantes.

Bruselas también sugiere ofrecer avales para acceder a créditos e incentivos, por ejemplo, para aumentar la eficiencia energética. En cuanto a las medidas que conllevan una caída de la recaudación, propone reducir las contribuciones sociales que pagan los empresarios y reducir la imposición sobre las rentas del trabajo.

El plan apunta también a rebajas temporales del IVA –como la adoptada en Reino Unido, de 2,5 puntos–, con el objetivo de impulsar el consumo.

Las autoridades insistieron en que las acciones coyunturales deben ser coherentes con la estrategia a largo plazo de reformas estructurales y de modernización de la economía europea, así como con la política de lucha contra el cambio climático. Por eso, entre otras medidas, plantearon la creación de un fondo de US$ 6.400 millones para impulsar la fabricación de coches menos contaminantes y ayudar a la industria automovilística a superar la crisis.

Del total de US$ 260.000 millones, el 1,5% del PBI de la UE,

US$ 218.000 millones provendrán de los presupuestos nacionales de los gobiernos y los restantes

US$ 42.000 millones, de los presupuestos de la UE y el Banco de Inversiones Europeo.

OCTUBRE NEGRO. Sin embargo, no todo fue alentador en la jornada de ayer. Según cifras oficiales corregidas por variaciones estacionales, publicadas ayer, los gastos de las familias estadounidenses cayeron en octubre 1,0% con relación al mes anterior, lo que marca su retroceso más fuerte desde setiembre de 2001. Si se toman en cuenta los últimos datos publicados sobre la actividad estadounidense, no caben dudas acerca de que la economía de la principal potencia vivió este año un octubre negro, marcado por una degradación acelerada de la casi totalidad de sus indicadores, en particular, una caída de muy mal augurio del consumo por cuarto mes consecutivo.

La intensidad de este retroceso, superior a las expectativas de los analistas y al registrado en el mes anterior (0,3%), corrobora las estimaciones de numerosos economistas, que prevén una acentuación de la caída del PBI de EEUU en el cuarto trimestre.

La Reserva Federal (FED) ya no excluye la posibilidad de que el PBI de Estados Unidos retroceda en el conjunto de 2009, y prevé incluso que el desempleo pueda subir hasta 7,6%, algo inédito desde 1992.

Mercados. Sostenida por los anuncios de Obama, la Bolsa de Nueva York terminó en fuerte alza. El Dow Jones ganó 2,91% y el Nasdaq 4,6%. En Latinoamérica, la Bolsa de San Pablo, la mayor de la región, ganó 4,76% y Buenos Aires 5,34%. Al otro lado del Atlántico, en tanto, los mercados europeos no se vieron seducidos ante el plan de estímulo elaborado por la Comisión Europea y las bolsas cerraron a la baja, salvo en Fráncfort, donde el índice DAX operó sin cambios. París perdió 1,24%, Londres 0,44% y Madrid, 0,49%. (El Observador y Agencias)