Precios de las materias primas se mantendrán.

Las condiciones económicas para el mantenimiento de precios altos en las materias primas continuarán existiendo, pese a la profundización de la crisis financiera mundial, aunque no se retornará a niveles alcanzados en los últimos meses, según expertos.
Para la mayoría de los analistas, la cuestión es sobre todo saber si esta crisis financiera conducirá a una recesión prolongada en Estados Unidos y otros países afectados.

“El 65% de las exportaciones de Brasil son de materias primas; sus precios están cayendo y esta caída se va a acentuar. Una recesión en Estados Unidos, Europa y Japón hará que estos países reduzcan sus compras”, dijo el vicepresidente de la Asociación de Exportadores de Brasil, José Augusto de Castro.

Mientras esta perspectiva no se vuelva realidad, “las condiciones económicas compatibles con los altos precios de las materias primas seguirán existiendo”, estima sin embargo Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo del Centro de Estudios del Cobre y la Minería de Chile.

Y eso es incluso más cierto para las materias primas agrícolas, menos sensibles que el petróleo, por ejemplo, a los sobresaltos del mundo financiero. Es cierto también que los precios de la soja han bajado esta semana en Chicago, principal bolsa de negociación de granos, pero los del trigo han aumentado, dijo Ramiro Costa, economista en jefe en la Bolsa de cereales de Buenos Aires.

Una cosa es sin embargo segura: “Nadie cree que sea posible volver al nivel de los precios alcanzados hace algunos meses en plena euforia”, agrega este analista.

“El boom de hace seis meses era artificial”, dice por su parte Rogelio Pontón, que dirige el servicio de Informaciones y Estudios en la Bolsa de Comercio de Rosario, capital del sector agroalimentario argentino.

Se asiste así a una “estabilización”, según este analista, quien sin embargo no cree que los precios de las materias primas agrícolas bajen mucho más.

Una baja duradera del petróleo tendría en cambio consecuencias sobre la demanda en biocarburantes, que tendería a disminuir, empujando al mismo tiempo los precios del maíz a la baja, según Pontón.

Pero estos expertos se mantienen relativamente optimistas, previendo la continuidad de una fuerte demanda mundial de alimentos.

Los países productores de petróleo, como Venezuela, se ven en cambio frente a una situación más incierta por el hecho de la especulación que rodea al oro negro, según algunos analistas.

“El 80% del alza registrada desde comienzos de año se explica por los capitales bursátiles que se pasaron al petróleo debido a la devaluación del dólar y de la libra frente al euro”, dice Rafael Quiroz, ex dirigente de PDVSA, la empresa petrolera venezolana y analista de la Universidad Central de Venezuela.

De hecho, según este especialista, la actual caída es provocada por la huida de estos capitales a favor del ascenso del dólar, y por el hecho de que los fenómenos climáticos en Estados Unidos no fueron tan graves como se anticipaba.

Los precios del petróleo oscilarán de ahora en más entre US$ 90 y US$ 100, según Quiroz, quien no excluye sin embargo una baja más acentuada. (AFP)