Precios se frenaron en junio pero vienen subas



La inflación acumulada en 2007 es de 5,51% -exactamente la mitad de la prevista y la mayor en un primer semestre desde 2004- y de 8,05% en los 12 meses cerrados a junio. La suba de junio fue la menor desde noviembre, pero analistas y hasta funcionarios indican que la tendencia sigue siendo alcista.

En el Banco Central se sostiene que la inflación está lentamente convergiendo a un entorno de 7% anual, aunque se reconoce que la suba de los precios internacionales de los productos que exporta el país seguirá siendo un problema. Ayer el ministro Danilo Astori dijo que a partir del resultado de junio y del «efecto moderador» de la baja impositiva que arrancó en julio «va a empezar a revertirse la tendencia del primer semestre del año».

Mientras ayer se ajustaron al alza los precios de todos los granos con excepción del maíz, se espera que a mediados de mes haya alzas de los derivados de la harina, aceites, pollos y lácteos. A eso se suma una suba estacional de la carne que recién se revertiría sobre octubre.

Para julio se debe agregar una suba de 5% en mutualistas por la aplicación del IVA a la salud. El ajuste de los combustibles parece demorarse a pesar que el precio del petróleo sigue superando por U$S 6 la referencia de Ancap. El directorio recién tomaría una decisión la semana que viene, mientras existen versiones que se intentaría frenar o demorar la suba.

Aunque Astori celebró el 0,13% de junio, lo cierto es que se debió a la rebaja adelantada de tarifas púbicas. Esta rebaja debía darse en julio y es generada por la caída en los aportes patronales previstos en el nuevo régimen fiscal.

La inflación subyacente -que elimina frutas y verduras y precios administrados como las tarifas- creció entre 0,5% y 0,6%, según las mediciones, en junio. Si sólo se excluyen tarifas el alza de precios es de 0,3%. En mayo este indicador estuvo por encima del índice general. En los 12 meses cerrados a junio la inflación subyacente estaría entre 7,4% y 7,5%, un punto por arriba del techo del rango.

Las subas que se vienen en alimentos fueron confirmadas a El País por fuentes del grupo Disco -que controla alrededor del 50% del mercado supermercadista- en base a comunicaciones de proveedores de la lista que presentarán en la segunda quincena de julio.

Los ejecutivos consultados dijeron que la entrada en vigencia del nuevo régimen impositivo hará que estos productos «suban menos de lo que lo harían» si no se diera la rebaja impositiva.

Ayer la Cámara Mercantil informó que se subió U$S 10 la tonelada el precio interno del trigo (llegó a U$S 275), U$S 15 el de la soja (U$S 295) y U$S 5 el del sorgo (U$S 125) respecto a la semana anterior. Bajó U$S 10 la tonelada del maíz por mayor presencia de grano importado.

La industria frigorífica ya subió 10% el precio del asado a los supermercados y se espera que la semana que viene se produzca un aumento en el resto de los cortes por una retracción en la oferta. En este caso se espera que la suba sea menor a la del asado porque los precios ya eran elevados. A la escasez estacional al terminarse la zafra se sumó que hubo productores que adelantaron las ventas para antes del 1° de julio para evitar el impacto del nuevo régimen impositiva.

En los próximos días se hará efectiva la anunciada suba del pollo -que también afectaría el valor de sus derivados. Sin embargo, se prevé que el mes que viene se daría una baja por un aumento en la oferta