Preocupa avance de Brasil en negocios estratégicos

En el gobierno y ámbitos productivos comenzaron a mirar de reojo el avance de Brasil en Uruguay, que sigue ocupando posiciones estratégicas en la compra de tierras, sobre todo en la frontera.
Pero además, pisa fuerte en la industria frigorífica –donde ya controla 40% de la faena y negocia adquirir la planta industrial de Ottonello–, Petrobras gestiona la distribución de gas por cañería y tiene presencia en distribuidoras de combustible, y el Banco Itaú aterrizó en la plaza financiera local.

El tema de los frigoríficos fue planteado ayer por el vicepresidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Fernando Pérez Abella, quien representa al Poder Ejecutivo en ese organismo. Sin embargo, “el desembarco de capitales brasileños en la industria frigorífica” no es considerado un problema para los empresarios privados que venden sus negocios.

La preocupación del gobierno también quedó de manifiesto cuando, hace unos meses, el ministro de Ganadería, José Mujica, pidió información al INAC.

El avance firme de Brasil se dio también con el planteo, el viernes 17, del grupo Camil Alimentos para comprar hasta 100% de la arrocera Saman, una de las principales exportadoras del país. Fuentes de los cultivadores dijeron ayer a El Observador “que un jugador tan fuerte que pasará a manejar 65% de la producción de arroz, puede no respetar las reglas de juego y afectar la armonía de la cadena productiva y la manera de fijar los precios”. En Uruguay todos los años el precio de la bolsa de arroz de 50 kilos se determina en acuerdo entre los productores y la industria. “Camil no está acostumbrado a negociar en Brasil donde los precios se fijan por la oportunidad y el mercado” dijo la fuente.

La familia Ferrés, que tiene casi la mitad de la empresa Saman está dispuesta a vender su porción, según voceros de ese grupo empresarial, en tanto los productores, unos 100 en total, decidirán en asamblea si venden o continúan como socios de Camil.

La venta de Saman fue analizada ayer en la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA). El dirigente de los arroceros, Pedro Queheille dijo al programa Tiempo de Cambio de Radio Rural, que no tienen “nada que pedir al gobierno”. “La de Saman es una transacción privada y habrá que acomodar el cuerpo” afirmó.

Saman tiene siete plantas ubicadas en Varela, Lascano, Montevideo, Tacuarembó, Salto y Tomás Gomensoro, donde emplea a 600 personas. La arrocera nacional y Camil acordaron que una auditoría trabajará durante 90 días tras la cual se decidirán los detalles de la venta.


Preocupación. La junta directiva de (INAC) trató ayer con especial interés lo que se conoce como “desembarco de capitales brasileños en Uruguay” y que ha determinado fuertes inversiones en la compra de plantas frigoríficas.

Pérez Abella dijo a El Observador, que era necesario tratar el tema en un organismo asesor del Poder Ejecutivo en materia de carnes.

Sin embargo, reconoció que luego de consultar a sus respectivas organizaciones, los actores de la cadena cárnica representados en INAC, “no vislumbraron ningún nubarrón en el horizonte”.

El sector privado está representado en INAC, por las gremiales ganaderas: Asociación Rural del Uruguay y Federación Rural, y las cámaras industriales, Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay y Cámara de la Industria Frigorífica.

“Si consideramos que han sido comprados últimamente los frigoríficos Tacuarembó, Elbio Pérez Rodríguez y la Caballada por parte del grupo brasileño Marfrig, y el frigorífico Canelones por el grupo Bertín, entendíamos que en ese contexto el organismo asesor del gobierno debería opinar ”, indicó.

Pérez Abella dijo que si bien las inversiones extranjeras “son siempre bienvenidas, no debería perderse de vista la posibilidad de que en algún momento se pueda ver resentido el libre funcionamiento del mercado, frente a una concentración de la demanda por capitales procedentes de un solo país”. “Evidentemente ningún país podría estar tranquilo si su principal producto de exportación depende de los capitales de otro país”, explicó el representante del Poder Ejecutivo.

“Por lo menos es válido que se discuta”, dijo el jerarca, quién remarcó que el asunto será tratado seguramente en otros ámbitos, como el Parlamento y el Ministerio de Ganadería.


Energía. A nivel petrolero, la presencia de Brasil en Uruguay con su empresa Petrobras, fue uno de los aspectos que consideró ANCAP cuando decidió adquirir las estaciones de Texaco, operación que se concretó este año. Además de aspectos económicos se consideraron factores de estrategia que buscaron frenar el avance de Petrobras, informó una fuente del ente.