Preocupación en el Frente por los errores de Mujica.

Incontinencia verbal, honestidad brutal o autenticidad pura. Como se lo quiera llamar, justo en el tramo final de la campaña electoral, las características personales de José Mujica le están dando letra a la oposición para cuestionar su capacidad de ser presidente de la República.
El candidato del Frente Amplio (FA) se encargó en los últimos días de levantar centros a blancos y colorados que, desde hacía tiempo, hacían fila para pegarle pero no encontraban el flanco adecuado para dañarlo electoralmente.

Como sea, en la izquierda observan con preocupación las últimas declaraciones de Mujica y reconocen –en la intimidad– que el candidato ya se metió por lo menos dos goles en contra. Así lo dijeron a El Observador varios dirigentes del FA, sobre todo del entorno del candidato a vicepresidente, Danilo Astori, muy críticos de Mujica hasta las internas de junio. Advierten que en un partido que se iba ganando de forma cómoda, inexplicablemente Mujica empezó a meter la pelota en su arco.

Todo comenzó el domingo 13. Hasta entonces Mujica y el FA venían tranquilos, con holgada ventaja en las encuestas (entre 9 y 13 puntos) y con la creciente posibilidad de retener la mayoría absoluta en el Parlamento e incluso ganar en primera vuelta.

Pero el domingo pasado se conocieron declaraciones de Mujica al diario argentino La Nación que abrieron un abanico de críticas al presidenciable de izquierda. Su justificación de la violencia en la década de 1960 y el descreimiento en la Justicia –desde un punto de vista filosófico, dijo después Mujica– dieron pie a duros cuestionamientos de los candidatos de la oposición. La estrategia es destacar su lenguaje impropio y adjudicarle un estilo contrario a la investidura de un presidente. Mujica estuvo toda esta semana aclarando el alcance de sus dichos.

El libro. El mismo domingo se presentó en la Feria del Libro la publicación Pepe Coloquios, del periodista Alfredo García. El semanario Búsqueda publicó ayer un resumen de cuatro páginas.

Allí se recopilan fuertes declaraciones de Mujica contra Argentina, el matrimonio Kirchner, el peronismo y el Partido Radical. Pero el candidato del FA también habló contra el Partido Socialista que integra la fuerza política y contra los bancos privados (ver frases).

Blancos y colorados no perdieron oportunidad y le pegaron al presidenciable (ver página 4). El impacto de esos comentarios ameritó un cónclave político en la chacra de Mujica, en el que se analizó la estrategia a seguir y la conveniencia de aclarar los dichos, dijeron a El Observador fuentes oficialistas. También hubo aclaraciones a peronistas en Argentina.

Explicaciones de Mujica. El candidato ayer relativizó sus dichos sobre el matrimonio Kirchner y el radicalismo. Dijo no recordar sus expresiones vertidas en el libro y también reivindicó su derecho a expresar su pensamiento “sin maquillaje”. Habló del asunto tras un acto en Peñarol. Abordado por los periodistas, ante algunas preguntas se mostró titubeante. “Lo que yo digo, es lo que dice el pueblo argentino por todas partes. El que lo quiera escuchar que lo haga. Los argentinos dicen que serían Canadá y que no lo son por culpa del sistema político”, manifestó. Y agregó: “Yo no sé lo que dije, no sé lo que dice el libro. No lo leí. Yo no hice ninguna declaración. Es un libro que escribió otro tipo”.

Luego dijo: “Yo no tengo elementos para decir que los Kirchner son patoteros. Sí son peronistas y el peronismo es un sentimiento, no una ideología. Yo no dije nunca que los argentinos son patoteros”. Señaló luego que no le extraña que se haya referido al ex presidente Carlos Menem como un “delincuente”. Sobre el Partido Radical dijo que “son muy buenos” y cuando se le preguntó si había dicho que son “nabos” expresó: “Si saca otra cosa de contexto, ya la mató”. Consultado por El Observador si será más cuidadoso, Mujica respondió: “Cuidadoso no; digo lo que pienso, no escondo nada, no tengo nada que disimular, lo que digo no es ningún pecado. Y porque no hay que maquillar todo. Hay que tener coraje, aunque me juegue en contra”.