Preocupan a legisladores trabas a cobertura periodística de la jura de Tabaré Vázquez

El hecho se considera «inédito» en los anales parlamentarios, y contrario a la tradición y a la práctica habitual para este tipo de ceremonias, desde la reinstitucionalización democrática en 1985. El herrerista Jaime Trobo -quien presidió la Cámara de Representantes en 1998- dijo que a fines de la semana pasada comunicó a la presidencia del cuerpo, a cargo de la emepepista Nora Castro, «nuestra preocupación, por el hecho de que se impida el ingreso de funcionarios de confianza de los sectores parlamentarios», además de que «las coordenadas del funcionamiento del periodismo en el edificio del Poder Legislativo, hayan sido fijadas desde afuera, por la secretaría de Prensa de la Presidencia».

Consideró «inédito» y calificó como «desagradable», el hecho de que no habrá periodistas realizando la cobertura de la sesión de la Asamblea General. «No es un hecho que tenga antecedentes. El Parlamento es el Parlamento y el Poder Ejecutivo es el Poder Ejecutivo», puntualizó.

Para Trobo, «la determinación sobre los procedimientos de la prensa adentro del Poder Legislativo, debió ser resuelta por el Poder Legislativo. Obviamente, teniendo en cuenta que vendrán periodistas que no están acreditados en el Parlamento, pero la primera consideración la tienen que tener aquellos periodistas que en forma permanente están en el trabajo legislativo».

«La reunión de la Asamblea General no es una invitación del nuevo presidente de la República para que escuchemos un discurso. Es una convocatoria de la Asamblea, para que él exprese su voluntad de respaldar la Constitución y defenderla, y para que nosotros escuchemos cuáles serán las primeras acciones que el Poder Ejecutivo llevará adelante», precisó Trobo.

DIFERENCIA

El diputado de Asamblea Uruguay, Enrique Pintado, consideró que se deben «combinar» varios elementos. Por un lado, «tengo entendido que hay una extrema precaución, de parte de la seguridad de algunos presidentes, lo cual ha motivado que, en una decisión que quizás no es la normal, se haya tenido que restringir los espacios pacón los periodistas que trabajan todos los días con nosotros. A todos los conocemos y podemos dar garantías en ese sentido, y podemos dar fe sobre su conducta. Para ellos, específicamente, tendría que haber un tratamiento diferente». No obstante, marcó que «no es una decisión exclusiva del Poder Legislativo, se debe coordinar con la Cancillería y a veces no sale lo deseable».

Para la socialista Daisy Tourné, el «problema grave» refiere al hecho de que «las delegaciones internacionales han llegado a tal número, que realmente casi no hay lugar». Reconoció que «los periodistas quieren estar todos acreditados; los que son periodistas y los que tienen carné, que no es lo mismo».

Si bien aceptó que los comunicadores que cumplen su tarea cotidianamente en la sede parlamentaria pudieron ser contemplados «en forma diferente», admitió que «ya me di por vencida. Eso es un tema de Protocolo y la Cancillería que lo están manejando. Si me hubieran dado la decisión a mí y hubiera lugar, habría priorizado a los periodistas de la ‘casa’, a los que conocemos, a los que vienen todos los días».

PREOCUPANTE

El ex presidente de la Cámara (2004), Alvaro Alonso (DN-PN), dijo que «me preocupa que por primera vez, en mucho tiempo, se impide el acceso de los periodistas al Palacio Legislativo». Precisó que recibió reclamos de distintos medios del interior por las «restricciones y nos consta que esa dificultad es extensiva a todos los periodistas».

«Es un terreno preocupante, porque existen tradiciones. La tradición de la libertad con la que se ha movido la prensa a todo nivel. Entendemos que es razonable que se pretenda organizar su trabajo, para que no se pueda entorpecer los actos que se realizan. Pero eso no puede llevarnos al extremó de la prohibición del ingreso de los periodistas», subrayó.

Para Alonso, «este es un aspecto que aparece como oscuro dentro de la organización de los actos y nos preocupa. Hubiéramos preferido que se mantuviera el trabajo de la prensa, dentro de los márgenes de libertad, en los que siempre se ha desarrollado».

El representante del Partido Independiente, Iván Posada, sostuvo que la decisión «es un grave error» y consideró que es «impensable» que el acto «no tenga, como es debido, la cobertura del periodismo uruguayo». Aceptó que «se deben tomar todas las medidas» necesarias, para que los actos se desarrollen «con la solemnidad que corresponde» y evitar situaciones como la registrada el pasado 15 de febrero.

Empero, hizo hincapié en que es «notorio que el periodismo es clave, para darle el entorno que corresponde a un acto de la institucionalidad uruguaya. Creo que es absolutamente inconveniente, que razones de seguridad de los mandatarios extranjeros desplacen al periodismo uruguayo, del lugar de preponderancia que debe tener en la cobertura de todo el acto de asunción del nuevo presidente».