Presentan a empresas y sindicatos plan de combate a informalismo

Los subsecretarios de Economía y Trabajo, Mario Bergara y Jorge Bruni, expusieron junto a las cúpulas de los organismos recaudadores, de la Inspección General de Trabajo (IGT) y del Banco de Seguros dentro del ámbito del Compromiso Nacional.

En esa misma línea el ministro de Economía, Danilo Astori, divulgará el 1º de noviembre los lineamientos de la reforma tributaria que deberá tener el soporte necesario de un mayor cumplimiento para bajar así la presión impositiva actual.

En la reunión de ayer el director de Rentas, Eduardo Zaidensztat, y el presidente del Banco de Previsión Social, Ernesto Murro, destacaron el incremento de los sectores y zonas donde se aplica la fiscalización rebatiendo el reclamo de las cámaras de que siempre se persigue a los mismos actores.

Los empresarios coincidieron en que las acciones de control y la reforma tendrán que lograr un baja perceptible en la carga tributaria. Además pidieron una «gradualidad» y «flexibilidad» en la regularización de los pagos y de los sectores por fuera del sistema.

En el documento «Hacia una estrategia nacional inclusiva» al que accedió El País se remarca el objetivo de «propiciar modificaciones a la normativa de secreto tributario», considerando «la oportunidad que puede brindar la proyectada reforma impositiva».

El documento también menciona como «imprescindible» la existencia de «registros nacionales de empresas y trabajadores» y la conveniencia de que las acciones masivas tengan «efecto ejemplarizante, elevando la percepción de lo que significa el riesgo de incumplimiento».

Otro punto clave será promover la «responsabilidad social empresarial» que implicará «adoptar comportamientos responsables para sí y exigirlos a los proveedores».

Además se deberá «incentivar a los consumidores» para que compren en el circuito formal y aplicar «políticas de estímulo que premie al cumplidor y castigue a quien no lo es».

En la reunión Zaidensztat reveló la detección de indicadores de riesgo en la venta de grandes volúmenes de mercadería de parte de grandes proveedores al consumidor final. Por ello se estudiará la obligatoriedad de exigir la identificación de esos consumidores en la factura y así poder controlar la evasión impositiva.

Murro remarcó que en 2005 se duplicaron los llamados «operativos rastrillo» en relación al año pasado por lo que «se amplió» el radio de acción.

Mientras el director de Aduanas, Luis Salvo, reconoció que todavía no se llegó a la baja deseada en el contrabando aunque centró su optimismo en la reforma, la directora de la IGT, María Narducci, alentó que el incremento en el rubro presupuestal permitirá incrementar las inspecciones.