Presentan la reforma tributaria: deducción de IRPF por hijo

Al borrador original se le hicieron ajustes hasta último momento y, dentro de los principales, está el que expresa que desde un inicio se podrá deducir del pago del impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF), los gastos en salud por hijo –siempre que sean menores de 18 años– según un ficto que “será importante”, dijeron a El Observador fuentes oficiales.

Además, la tasa básica del IVA que estaba previsto bajara de 23% a 21% en los lineamientos iniciales, finalmente bajará a 22%, por lo menos al inicio de la reforma en enero de 2007. Nuevos bienes, tales como el tabaco, cigarrillos, frutas, verduras, agua (después de cierta cantidad de uso familiar que estará exonerado), leche saborizada y larga vida y los servicios financieros tributarán esa tasa básica. La tasa mínima de IVA bajará de 14% a 10% y también se ampliará su base, ya que los servicios de salud (que dejarán de pagar el Imessa que se elimina) y el boleto abonarán este impuesto.

Desde el equipo económico, se espera que estas disminuciones más la eliminación del Cofis (3%) tengan un impacto favorable en los consumidores.


IRPF y rentas de capital. El impuesto que seguramente genere más polémica durante la discusión en el Parlamento es el IRPF. Con la introducción de este tributo el gobierno quiere cumplir con el viejo adagio de “que paga más quien tiene más y que pague menos el que tiene menos”, para establecer un concepto de equidad.

Todas las rentas del capital (que hoy no pagan impuestos) estarán gravadas con un 10%, mientras que el resto (salarios y pasividades) tendrán tasas progresionales de entre 10% y 25%. De todas maneras, quienes ganen hasta cinco Bases de Prestaciones y Contribuciones ($7.410) estarán exonerados del pago de IRPF. Para el cálculo del impuesto nos se tendrán en cuenta los aportes jubilatorios de los salarios para evitar la doble tributación.

Por otra parte, los intereses de títulos de deuda pública y los resultados de los fondos de ahorro previsional estarán exonerados y los depósitos en pesos o Unidades Indexadas de más de un año de plazo tendrán una tasa de 3%, en lugar del 10% que pagará las otras colocaciones. La diferencia se explica por la intención del gobierno de desdolarizar la economía.

Otro cambio importante es la unificación de las rentas empresariales en un solo tributo, el IRAE, que tendrá una tasa general de 25%. Esto significa que las empresas de la industria y el comercio pagarán cinco puntos menos, de los que pagan actualmente por el IRIC.

Los que se van. Uno de los objetivos de la reforma tributaria es la simplificación impositiva, por lo tanto se eliminarán 15 impuestos, muchos de los cuáles significan un porcentaje ínfimo en la recaudación. Si no hay cambios en este aspecto por parte del Parlamento, los uruguayos no volverán a ver, entre otros, el IRP (conocido como impuesto a los sueldos), el Cofis, el Imaba, el IRIC a las Rentas Agropecuaria y a las transferencias de deportistas.

Por efecto de la reforma, la pérdida de recaudación proyectada es de US$ 79 millones, aunque esta cifra estaba calculada sin tomar en cuenta la deducción en el IRPF, lo que en parte se vería compensado por una menor disminución del IVA de la prevista. Se prevé que la mejora en la eficiencia de los organismos de recaudación compensen esos US$ 79 millones que se dejarán de percibir.