Presidente Obama está dispuesto a negociar un TLC con Uruguay.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está interesado en incrementar tanto como sea posible el intercambio comercial con Uruguay, y en ese marco se mostrará dispuesto a negociar nuevamente la posibilidad de firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC). Así lo aseguró a El Observador Christopher McMullen, subsecretario de Asuntos para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de la administración Obama.
McMullen habló con El Observador a la salida del encuentro que mantuvo ayer de tarde con el canciller Gonzalo Fernández para explicar la presencia militar estadounidense en Colombia (ver nota aparte).

Consultado sobre si en la reunión hablaron de temas comerciales, McMullen dijo que no, pero se apresuró a señalar que su gobierno “está interesado en mejorar cada vez más el comercio con Uruguay dentro del TIFA”, el Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones firmado en enero de 2007.

En esa línea, el enviado de Obama agregó que para Estados Unidos ese incremento del intercambio comercial “podría adoptar la forma de un TLC”.

Consultado concretamente sobre si la administración Obama le planteará a Uruguay –a este gobierno o al próximo– negociar nuevamente un TLC, McMullen dijo que el presidente estadounidense aún no definió la política específica para la región y que, por consiguiente, no puede adelantar un planteo de tales características. Pero insistió en que Estados Unidos “está dispuesto a llegar a un TLC”, si encuentra reciprocidad en el gobierno de Uruguay. “Puede ser un TLC u otra modalidad, pero mi gobierno está dispuesto a avanzar tan lejos como sea posible”, aseguró.

A fines de 2006, tras todo un año de intensas negociaciones entre los gobiernos de George W. Bush y Tabaré Vázquez, este último rechazó la posibilidad de firmar un TLC con Washington y accedió a suscribir el TIFA.

Vázquez dijo entonces que Estados Unidos planteaba firmar un tipo de TLC predeterminado (igual al que había firmado con Perú), lo que fue considerado por Vázquez como una imposición.

Como telón de fondo estaba la negativa de gran parte del Frente Amplio a firmar un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, y el rechazo del Mercosur a que Uruguay suscribiera por fuera del bloque un acuerdo de esta naturaleza.

Desde los partidos tradicionales partieron críticas a esta decisión por considerar que el Mercosur impone restricciones a Uruguay.