Presión. Se mantuvo la tasa para no hacer caer más al dólar

En el comunicado del Comité de Política Monetaria (Copom), se insistió una vez más con la preocupación por presiones inflacionarias derivadas de shocks externos (suba de alimentos y petróleo) y se agregó la presión «moderada» de la demanda. Pero eso no se tradujo en acciones concretas.

Ayer el mercado y los analistas se vieron entre decepcionados y sorprendidos porque no hubiera más anuncios que el de mantener la tasa. El ministro de Economía, Danilo Astori, había sugerido el miércoles a periodistas que estuvieran «atentos» a lo que ayer iba a decidir la autoridad monetaria.

Se evidenció claramente que hay temor a hundir más al dólar y eso se reflejó explícitamente en el texto del comunicado del Copom. Aunque las exportaciones están «volando» se tiene en cuenta que sectores de alto valor agregado y uso intensivo de mano de obra pueden estar en problemas.

En julio, el gobierno aprovechará la vigencia de los acuerdos de precios en harina y carne (que están en el IPC) y es probable que aguante hasta agosto una suba de combustibles para que el dato de ese mes sea bajo y «no meta ruido» en medio de la discusión por los Consejos de Salarios.

El miércoles, en la reunión del Comité de Coordinación Macroeconómica (entre Economía y el BCU) se ratificó el rango de inflación para los próximos 18 meses de 3% a 7%. A diferencia de otras oportunidades, el escueto comunicado se conoció recién un día después.

Lo que da la tónica de que el BCU es partidario de subir la tasa de referencia -que se ubica en 7,25% desde noviembre- fue que el comunicado señalara que «se decidió mantener sin cambios, por el momento, la tasa». Ese «por el momento», es la primera vez que aparece en un comunicado.

DÓLAR. La preocupación de que una suba en la tasa de interés puede generar una mayor caída del dólar se explicitó en el último párrafo del comunicado.

Allí se da cuenta de la suba de encajes (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el BCU) a partir del 1° de junio como medida «complementaria» al manejo de la tasa y para «afirmar la posición contractiva de la política monetaria sin introducir efectos indeseables sobre el tipo de cambio». La evaluación de la medida es «prematura», se dijo.

Con diferente sintaxis pero igual mensaje, el Comité de Coordinación Macroeconómica y el Copom señalaron que la mejora de ingresos y salarios genera una «presión adicional moderada» sobre los precios internos. La diferencia estuvo en que para el BCU es una presión que «se puede introducir», mientras que para Economía ya se introdujo.

El Comité de Coordinación evaluó «positivamente» el efecto de las medidas antiinflacionarias y señaló que «se espera que las mismas contribuyan en los próximos meses a ubicar la tasa de inflación en los niveles esperados». Está en 8,42% en los 12 meses cerrados a junio.

En el comunicado del Copom se «ratifica el compromiso» de que la inflación se ubique en 5% a diciembre de 2009.

Para este, «los principales factores» que mantienen la inflación fuera del rango «se originan en la presión por el precio del petróleo (que se transmite por las tarifas de energía) y las subas en los alimentos frescos».

Según el Comité de Coordinación «la inflación internacional relevante» para el país está «en niveles muy superiores a los previamente estimados» y «el mayor riesgo» es el petróleo.