Prevén que suba de precios se modere al bajar commodities

Asimismo, esa baja de precios de bienes como carne, trigo, maíz, leche o soja, no afectaría la rentabilidad de los exportadores de esos rubros, dijo a El País el subsecretario de Economía, Mario Bergara.

El gobierno había previsto para este año una inflación importada de 6% pero actualmente la misma está entre el 8% y 9% «con algunos rubros en particular que están subiendo a dos dígitos a nivel internacional como el trigo y la soja», afirmó Bergara.

En este sentido, el funcionario sostuvo que el impacto a la baja en los precios de los commodities -que comenzó a registrarse en los últimos días- puede generar un «suavizamiento» (sic) de la inflación externa que «de alguna manera nos ayudaría a ordenar la situación a lo previsto».

Si bien el jueves los precios de los commodities registraron caídas históricas, el viernes recuperaron las pérdidas. El ministro de Economía, Danilo Astori dijo el viernes a El País que «no se ve el impacto en los precios todavía pero capaz que los tiende a estabilizar, lo que para nosotros sería bueno por el lado de la inflación» externa.

Bergara sostuvo que la corrección a la baja de la inflación importada «estaría en línea con nuestra previsión» que llevó a fijar el techo del rango previsto para este año en 6,5%.

Los analistas y consultores encuestados por el Banco Central (BCU) elevaron su previsión de inflación para el año, que estimaron cerrará en 7,56%, esto es, 0,4% por arriba de lo que proyectaban anteriormente y un punto por encima del techo del rango oficial de 4,5%-6,5%.

Para Bergara, la corrección al alza de los analistas «puede ser razonable» en tanto la inflación externa ha crecido.

Según el dos de Economía, si bien por un lado por la caída del valor de venta de los commodities haría que «la ganancia crecería menos» para sus productores, «también aflojaría» la presión «a la baja del tipo de cambio».

Por lo cual dijo que «desde el punto de vista de los exportadores no deberíamos tener mayor preocupación porque no van a ver afectado sensiblemente su rentabilidad».

Desde el punto de vista del impacto en la economía, el subsecretario consideró que una desaceleración de los precios internacionales que son relevantes para Uruguay «a la corta o a la mediana» se transferirá «en una desaceleración de los precios domésticos», lo que iría «en línea» con un rango de inflación esperado menor.

AGOSTO. A dos semanas de haberse iniciado agosto, Economía prevé que el resultado de inflación de este mes estará influenciado por un incremento en los precios de los alimentos que no esta claro que pueda contrarrestarse con las disminuciones en otros rubros.

Bergara indicó que «probablemente» la inflación de agosto refleje problemas de precios en el área de frutas y verduras porque los factores climáticos están siendo crueles en ese sentido». Asimismo dijo que hay que analizar dentro de la canasta de consumo «cómo pegan los alimentos, que influyen bastante, y cómo eso se ve compensado con otros rubros que están mostrando reducciones de precios».

El subsecretario hizo énfasis en que pese a las subas de los valores de venta de los últimos meses, «no vemos un problema generalizado de precios».

«Los precios que suben son lo que dependen del clima inhóspito que hemos tenido y de aquellos rubros que están aumentando sus valores a nivel internacional de manera más acelerada, en lo que tiene que ver con el trigo, la soja, la harina, el maíz». De hecho, señaló que de la canasta que mide el Área de Defensa del Consumidor, la mayor parte de los productos mostraron reducciones de precio en julio respecto al mes anterior. Esa reducción estuvo motivada por la rebaja de IVA y eliminación de Cofis de la reforma tributaria.

El gobierno insistirá en lograr acuerdos con privados para bajar los valores de algunos bienes.

Además del incremento de salarios, dentro del resultado de la inflación de este mes también incidirá el incremento en los combustibles que se decretó el 3 de agosto y que fue de 5,5%.

Ancap no trasladó todos los costos del encarecimiento que tuvo el precio del petróleo a nivel internacional siguiendo la misma línea del ajuste anterior.

Bergara descartó que se utilice la fijación de los precios de los combustibles en valores menores a lo que se deberían ajustar -de acuerdo al incremento del crudo- para evitar un incremento mayor de la inflación. «No es que no se subieron las tarifas por razones inflacionarias. Monitoreamos la evolución de los precios de los combustibles y tratamos de transmitir de la manera lo más transparente posible cuál es el precio del petróleo a nivel internacional y cuáles los movimientos de tarifas. La inflación no es que sea más alta o más baja porque uno pueda subir los combustibles», dijo.

Sin embargo, en una presentación en las Jornadas Anuales de Economía del BCU, el jefe de Asesoría Macroeconómica del ministerio, Fernando Lorenzo sostuvo que «la fortaleza fiscal posibilitó un cierto rezago en el ajuste de los combustibles».

El hecho es que el 12 de julio Ancap ajustó sus tarifas al alza 3,8% en promedio pero si hubiera trasladado todo el aumento del crudo, los combustibles deberían haber subido más de 10% había dicho el presidente del ente, Daniel Martínez.