Prohíben exportar cobre para frenar robo de cables públicos

En un país donde no se extrae un gramo de cobre, las exportaciones de ese metal en el último año (octubre 2006–agosto 2007) superaron los US$ 13 millones, hecho que desde hace tiempo llama la atención. El gobierno entendió que las cuentas no cierran y las autoridades sospechan que buena parte de los miles de metros de cable que se roban en el país tiene que ver con el negocio de exportar.
El Poder Ejecutivo decidió ayer atacar el problema y prohibió por un año la exportación del metal. Además se exigirán guías para su traslado en todo el territorio.

De todos modos, los ministerios de Industria y Economía buscarán establecer excepciones para no perjudicar a las pocas empresas que legalmente se dedican a exportar ese producto.

La medida fue anunciada ayer por el ministro Jorge Lepra al término de la sesión del gabinete y fue saludada desde UTE y ANTEL, empresas que junto a la Intendencia de Montevideo (ver nota aparte) padecen permanentemente el robo de cables y transformadores.

Según datos del Instituto Uruguay XXI, las exportaciones del país de “cobre y sus manufacturas” fueron por US$ 10.401.496 entre enero y agosto de 2007, mientras que alcanzaron los US$ 13.480.048 entre octubre 2006 y agosto de 2007. Las cifras superan ampliamente los US$ 6.645.685 exportados entre octubre 2005 y agosto 2006.

En la vida real el robo de cables implica cortes de luz a las familias, interrupción de las comunicaciones telefónicas y plazas y calles oscuras en la ciudad.


Impacto. Para UTE los hurtos están en ascenso y entre enero y julio de este año el robo de cables implicó pérdidas por US$ 864.662 y de transformadores por US$ 864.662, según datos de la empresa estatal.

Voceros de UTE señalaron que últimamente los robos aumentaron en Canelones, Florida, Rivera, Artigas y Tacuarembó.

En la telefónica ANTEL el panorama no es mejor y la estadística de robos se lleva semana a semana.

De acuerdos a datos de la compañía, a los que accedió El Observador, entre el martes 14 y el lunes 20 de agosto, el robo de cables provocó “fallas mayores” en 3.873 servicios según un reporte de los servicios técnicos hecho llegar al Directorio. En esa semana robaron casi cuatro kilómetros de cable.

De acuerdo a los registros de ANTEL, Montevideo es donde más cables se hurtan y en particular en Ituzaingó.

Otro reporte técnico dio cuenta que entre el martes 7 y el lunes 13 de agosto, el robo de cables de teléfono llegó a los 5.323 metros, lo que interrumpió el servicio a 365 clientes.

El vicepresidente de ANTEL, Edgardo Carvalho, dijo a El Observador que el tema “preocupa” al Directorio y es un problema “que está aún sin resolver”.

Señaló que las redes se reparan e inmediatamente vuelven a ser robadas. Mencionó el caso de la Costa de Oro (Canelones) donde los vecinos “ni se enteran de la reparación que se hace en el día porque cuando vuelven a sus casas en la noche, los cables volvieron a ser robados”.

Carvalho señaló que la empresa “para moderar al daño” que provoca al cliente el robo de cables, entrega celulares a costo de teléfonos fijos por el tiempo en que se repara la red.

En ANTEL las pérdidas anuales por ese concepto superan el millón de dólares, según fuentes oficiales consultadas por El Observador.