Proponen ideas para impulsar el mercado de capitales local.

El jefe de la Unidad de Gestión de Deuda, Carlos Sténeri, cerró ayer el seminario «Desarrollo del Mercado de Capitales y banca de inversión: experiencias latinoamericanas» -organizado por el Banco República y la Asociación Latinoamericana de Instituciones Financieras para el Desarrollo- y planteó una serie de medidas que se podrían implementar para dinamizar el mercado basadas en lo que se ha hecho en la región.

En primer lugar sostuvo que «todos los países con mercados domésticos vibrantes arrancaron generando una masa crítica de transacciones» y para ello «posibilitaron la apertura de capital de empresas públicas».

Sténeri dijo que los ejemplos de Petrobras y Vale do Rio Doce en Brasil muestran que la apertura de capital «inyectó gestión empresarial» y transparencia a las empresas públicas y recalcó que «sin esa condición inicial vamos a tener dificultades importantes en la generación del mercado de capitales».

El tema había sido retomado por el Ministro de Economía, Álvaro García, un día antes cuando se mostró a favor de que una porción del capital de las empresas paraestatales fuese abierto en la Bolsa.

Por otra parte, Sténeri planteó una serie de medidas para impulsar la participación de los inversores minoristas.

En primer lugar sugirió la posibilidad de instrumentar un «programa de recompra hasta cierto monto semanal o quincenal de manera tal de darle al inversionista pequeño la posibilidad de entrar y desprenderse del papel» sin tener que estar atado por varios años a un papel.

«No hay mercado si no hay liquidez y nuestros papeles no tienen liquidez» entre otros factores «porque la mayoría de los accionistas compran y se sientan arriba hasta el vencimiento», dijo.

Otra de las medidas vinculadas a los inversores minoristas que planteó Sténeri está relacionada con la implementación de plataformas que permitan la compra rápida.

«El que es minorista y tiene US$ 4.000 o US$ 5.000, tiene dificultades para llegar y se pierde la oportunidad de sacar un papel a un año a 5% (de tasa)». Entonces, propuso generar la posibilidad de que el inversor minorista «pueda comprar por teléfono de una u otra manera un papel conocido que no tenga folleto».

Con la mira puesta en los emisores, el jefe de la Unidad de Gestión de Deuda dijo que los empresarios tienen que «entender que si pretenden acceder a la Bolsa tienen que cambiar su cultura corporativa». Esto es, «las sociedades personales disfrazadas de sociedades anónimas» tienen que transparentar su situación.

Sténeri sostuvo que existen varios mecanismos para impulsar la inversión con capitales de privados por fuera del mercado de valores. Puso como ejemplo que el país tiene una necesidad de infraestructura «enorme» que el sector público no puede financiar por restricciones presupuestarias. Por eso propuso: «Concesionemos todo lo que se pueda concesionar; pero hay que hacerlo ya, no basta con la declaración».

INSTRUMENTO. A lo largo del seminario varios de los expositores plantearon la escasez de operaciones que se concretan en la Bolsa y se preguntaron si incidiría en esto el atractivo de los instrumentos de emisión manejados hasta el momento.

En este sentido, Martín Larzabal, gerente de inversiones de República Afap, planteó que «en el largo plazo la renta variable tiene una mejor performance que la renta fija» por ello, propuso la estructuración de «bonos de tasa variable».

Según Larzabal las ventajas pasan porque el plazo de amortización es variable y la tasa de interés se vincula al resultado de la empresa lo que le quita riesgo al emisor. «Calzan los pasivos a la performance del negocio y todos reducen el riesgo», señaló.

Para Larzabal el producto es interesante para las empresas del sector agropecuario y para UTE, por ejemplo, porque reducen los impactos de los riesgos climáticos en la amortización de la deuda. «Van a pagar amortizaciones y tasas altas en tiempos de bonanzas y bajas en tiempos malos», explicó.

Fuera de estos instrumentos todos los operadores coinciden en que la nueva ley del mercado de valores impulsará la operativa una vez que sea aprobada. Aun así, coinciden en que habrá que hacer algo más para que éste logre desarrollarse.