Públicos avalan fórmula pero exigen “garantías” al Ejecutivo

Los trabajadores públicos valoraron positivamente el ofrecimiento que les hizo el jueves el gobierno para el aumento de salarios de enero, aunque piden una serie de “garantías” para firmar un convenio a largo plazo.
El Poder Ejecutivo expresó a los trabajadores públicos que en enero recibirán un aumento salarial que contemple el 100% del Índice de Precios al Consumo (IPC) de 2007, aunque la administración pretende recorrer el camino de la “desindexación” salarial en 2009 y 2010, aumentando por la inflación futura.

La fórmula del Poder Ejecutivo no incluye una cláusula gatillo por si la inflación se dispara, aunque sí existe el compromiso de convocar inmediatamente a los ámbitos de negociación si eso llega a ocurrir.

Los dirigentes de la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) se reunieron ayer y, como no llegaron a un acuerdo, resolvieron continuar discutiendo el tema en un Plenario Nacional de Delegados el 10 de diciembre.

No obstante, el presidente de COFE, Pablo Cabrera, dijo a El Observador que “la valoración primaria” de los trabajadores públicos es “positiva”, ya que “se respeta el compromiso de aumentar por el 100% del IPC”.

Empero, manifestó que “tiene que quedar claro que los trabajadores no van a tener pérdida salarial” en el futuro para firmar un convenio hasta 2010.

“Teniendo en cuenta lo que pasó este año somos escépticos respecto a las proyecciones de la inflación y por eso pedimos que exista una cláusula gatillo”, indicó el sindicalista.


Alerta. La Mesa Coordinadora de Entes también se reunió ayer y evaluó positivamente el ofrecimiento gubernamental.

Gabriel Portillo, del sindicato de UTE, dijo que el acuerdo salarial con el gobierno “se va a aprobar” aunque indicó que los sindicatos de las empresas públicas se mantienen “en estado de alerta” por una serie de temas en los que aún no hay acercamiento.

Como ejemplos, sostuvo que los gremios solicitan un “ámbito real de participación” para discutir la reforma del Estado y solicitó al Poder Ejecutivo que “busque mecanismos” para “disminuir el impacto” de la reforma de la salud en los trabajadores.

Portillo dijo que los entes le van a hacer una “contrapropuesta” al gobierno que incluya una cláusula gatillo o “algún mecanismo de corrección” por si la inflación proyectada “se dispara”.

Sostuvo que esa estrategia será coordinada con el resto de los funcionarios estatales, de forma de tener “mayor poder” para planteársela al Poder Ejecutivo.

En este contexto, los bancarios pospusieron para hoy el análisis de la propuesta gubernamental. De todas maneras, fuentes de ese sindicato dijeron a El Observador que “es un hecho” que la fórmula del Poder Ejecutivo será aceptada porque existe un “acuerdo político” entra las listas 17 (comunistas, MPP e independientes) y 98 (Alianza Progresista y socialistas) para votarla en el Consejo de Banca Oficial.

No obstante, el acuerdo puede sufrir un revés si se convoca a una asamblea de trabajadores, porque allí los radicales nucleados en la lista 810 suelen realizar encendidos discursos.

El Poder Ejecutivo propuso a AEBU un aumento salarial de 12,5% compuesto por el 100% del IPC pasado, más un punto de recuperación. Adicionalmente se agregó un 3% producto de la redistribución de horas extras.

A COFE se le ofreció un 11,75%, compuesto de la inflación pasada más una recuperación de 3,25% y a los trabajadores de los entes se les ofertó un 9,5% de aumento, que incluye apenas un 1% de recuperación real.