Puja de consorcios aumentó precio del aeropuerto a U$S 34 millones

El grupo integrado por American International Airports, SEA de Milán, y accionistas del consorcio Aeropuertos Argentina 2000 —entre ellos su titular Eduardo Eurnekián— ofreció ayer 34 millones de dólares y ganó la subasta para obtener la concesión del aeropuerto de Carrasco. El precio sorprendió gratamente a todos los operadores gubernamentales, quienes esperaban una oferta menor.

En unos 15 días, el grupo empresarial Cerealsur Sociedad Anónima, convocará a una conferencia de prensa en la cual anunciará su proyecto de futuro aeropuerto, que aspira a convertir en «el más moderno del mundo», y cuyos servicios de free shop y de cargas serán tercerizados (ver entrevista aparte).

En la subasta pujaron los cuatro grupos empresariales que en lo previo habían decidido presentarse.

Cuando comenzó, a las 11.10 horas, el fantasma de la anterior subasta del 25 de junio sobrevoló el edificio de la Bolsa de Valores de Montevideo (BVM). En aquella instancia no hubo ofertas. Pero luego de unos cuantos segundos de silencio, el corredor de bolsa Eduardo Maiorano lanzó la primera oferta: 15,5 millones de dólares; el precio base era de 15 millones. Maiorano ejerció la doble condición de corredor y de integrante del grupo que representaba, y que está formado por empresarios uruguayos que tienen servicios en la actualidad en el aeropuerto de Carrasco, y algunos capitales canadienses y españoles.

Segundos después, el corredor Angel Urraburu, representante de la empresa uruguaya Ramón C. Alvarez, subió la apuesta a 16 millones. El mano a mano llegó a los 17 millones, cuando el corredor Ignacio Rospide hizo su primera oferta: 18 millones. Rospide representó a Cerealsur.

La puja prosiguió alternada entre ellos tres hasta que entró en escena el corredor Eduardo Comas, representante del fondo de inversión estadounidense Advent. Con fuerte voz, parado y tono firme, Comas ofertó 21 millones.

Maiorano subió 300 mil, 300 mil más Rospide, y Comas nuevamente: «23 millones». Urraburu ya se había plantado y Maiorano hizo su última oferta de 23,3 millones, que fue inmediatamente aplastada por Comas: «25 millones».

Los comentarios aumentaban en el edificio de la Bolsa, donde había mayor cantidad de presentes que el 25 de junio.

Ahí empezó un mano a mano entre Comas y Rospide. Cada vez que este último ofertaba, el primero retrucaba de inmediato. De todas formas, la puja se enlenteció, porque a esa altura cada oferta era consultada por el corredor de bolsa con alguno de sus representados, o por vía telefónica celular. El reglamento dispone tres minutos para efectuar consultas antes de dar la cuenta de tres.

La última oferta de Comas fue 33 millones, el techo que fijó Advent para que su ecuación económica cierre. Rospide ofertó 34 millones; Comas miró al director de la subasta, Oscar Castro, e hizo un gesto de «no va más».

Luego del aplauso, y de algunos trámites de rigor, Rospide entregó a Castro los cheques por 6,8 millones de dólares, equivalentes al 20 por ciento del valor ofertado. Mientras los cheques se firmaban, el presidente Jorge Batlle hablaba con el titular de la Bolsa, Carlos Perera, y le transmitía su alegría por el precio que alcanzó la subasta.

En tanto, el optimismo reinaba en el edificio Libertad, donde varios jerarcas seguían el resultado de la subasta por radio.

CLAROSCUROS. El grupo ganador opera los 33 principales aeropuertos de Argentina, y terminales en Armenia e Italia. El titular de Aeropuertos Argentina 2000, Eduardo Eurnekián, es cuestionado por algunos sectores en su país, donde está procesado sin prisión por una presunta defraudación fiscal. Tres días antes de dejar su cargo, el ex presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, le concedió a la empresa una renegociación de las condiciones del contrato original, con una fuerte reducción del canon anual que debe pagarle al Estado.

Ayer, el ministro de Transporte y Obras Públicas, Lucio Cáceres, manifestó su satisfacción por el alto precio que se alcanzó en la subasta. Sin embargo, consideró que el grupo ganador podrá pagar el precio que ofertó «si consigue tasas muy bajas» para su financiamiento.

En los días previos a la anterior convocatoria a subasta del 25 de junio, Cáceres mantuvo un altercado con representantes de Aeropuertos Argentina 2000, a quienes les dijo que no serían bienvenidos a Uruguay, en virtud de que entre ellos se encontraba Eurnekián (El País, 24/6/03).

Al ser consultado por periodistas, Cáceres evitó ayer referirse al altercado, como lo hizo en anteriores oportunidades.

En el gobierno, muchos suspiraron ayer cuando el director de la subasta contó tres y pegó el martillazo. Hacía unos siete años que el Estado no lograba conceder a un operador privado su principal aeropuerto.

Datos

Según representantes del grupo ganador, en la subasta de ayer hubo puja en virtud de que las nuevas condiciones que fijó el gobierno para esta instancia fueron las «adecuadas». La anterior subasta, del 25 de junio, fue declarada desierta por falta de ofertas, si bien en lo previo el gobierno ya había flexibilizado varias de sus exigencias. Luego de ese intento fracasado, el Poder Ejecutivo reformó nuevamente los términos del pliego del condiciones, y estableció un financiamiento para el pago del precio ofertado por el ganador en la subasta. El 20 por ciento de los 34 millones de dólares ofertados ya fue abonado ayer, de forma inmediata al término de la subasta.

Desde febrero, sucesivamente fueron marcadas nuevas fechas para la subasta y luego fueron suspendidas, dada la convicción del gobierno sobre un inminente fracaso. Y en los años anteriores, se procesó y luego se anuló una licitación por el aeropuerto.

También fueron licitados los free shop, pero el ganador, la empresa Neutral, finalmente no pagó el alto precio que ofertó y entregó al Estado un depósito de garantía, si bien en la actualidad se mantiene como operador de esos servicios aeroportuarios.