Putin fortificó su poder

Poder blindado para el mandatario ruso. El presidente saliente Vladimir Putin aceptó ayer asumir la jefatura del partido gubernamental Rusia Unida, desde la cual podrá controlar una importante palanca del poder cuando deje el Kremlin el mes próximo en manos de su delfín y sucesor Dimitri Medvedev.
“Acepto con gratitud la proposición de los miembros del partido y de su dirección (…). Estoy dispuesto a asumir esta responsabilidad suplementaria y a dirigir Rusia Unida”, declaró ante el congreso del partido que lo votó como líder por unanimidad.

Putin, de 55 años, quien tras dos mandatos deja el cargo de presidente el 7 de mayo, también confirmó que será nombrado primer ministro de Medvedev.

La decisión de Putin de liderar el partido oficialista deja escasas dudas de que Putin piensa continuar gobernando Rusia en los próximos años.

En sus ocho temporadas en el Kremlin, Putin, un ex coronel del KGB (servicio de inteligencia soviético) centralizó progresivamente el poder, utilizando Rusia Unida como herramienta para asegurarse la lealtad de un Parlamento cada vez con menos influencia.

Rusia Unida cuenta con cerca de dos millones de militantes y tiene 315 de los 450 escaños que conforman la Duma del Estado.

Putin dijo que la decisión adoptada es un avance democrático en Rusia. Añadió que eso asegurará que los dirigentes políticos rusos y los burócratas actúen como un “organismo único” para asegurar el bienestar del pueblo.

Antes de las legislativas de diciembre de 2007, a las cuales se presentó encabezando la lista de Rusia Unida –aunque sin ser miembro del partido– y venció con el 63% de los votos, una campaña en los medios de comunicación mostraba manifestaciones en las que se le pedía seguir siendo “líder nacional” cuando concluyera su segundo mandato.

Cambios. Pero su designación a la cabeza de Rusia Unida “cambia considerablemente la distribución de fuerzas en el sistema político. Convertido en jefe de Rusia Unida, Putin envía un mensaje a las élites, incluidas las regionales, diciendo que a partir de ahora, controla el poder Legislativo”, subrayó Mark Urnov, de la Fundación Expertise.

“De esta forma, el papel de presidente se redujo muchísimo respecto al del primer ministro”, añadió antes de considerar que si bien el texto de la Constitución no ha sido violado, su espíritu ha cambiado.

Este doble poder será foco de tensiones, auguran los analistas. Para el politólogo de la Fundación Indem, Yuri Korguniuk, la decisión de ponerse al frente del partido es “extremadamente peligrosa, puesto que supondrá una lucha entre el presidente y el primer ministro”.

Otro especialista, Andrei Riabov, del Instituto de Economía Mundial y de Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias, agregó que “el futuro es incierto”.

El analista político Alexander Konovalov dijo al diario Nezavisimaya Gazeta que la designación de Putin demuestra que “hay grupos en el Kremlin que desean mantener al presidente Vladimir Putin en el poder bajo cualquier pretexto”.

Sin embargo, para Maria Lipman, de la Fundación Carnegie, la desaparición de Putin de la vida política hubiese supuesto “un gran peligro de desestabilización”, e incluso “una amenaza para su propia seguridad” por la lucha entre los grupos de poder.

La gran pregunta que se hacen los observadores de Moscú y del resto del mundo es: ¿Quién mandará a partir del mes próximo? ¿Medvedev o Putin?

La oposición liberal rusa pidió ayer a Medvedev que impida que su predecesor se mantenga eternamente en el poder siguiendo el modelo de Leónidas Brejnev, primer secretario del Partido Comunista soviético durante casi 20 años. El objetivo del nombramiento Putin es “preservar su poder por tiempo indefinido”, afirmó el Partido Liberal SPS en una carta abierta.

Las comparaciones entre Rusia Unida y el Partido Comunista de la entonces Unión Soviética, cuyo secretario general era de facto el número uno del país, se están multiplicando en Rusia.

“A diferencia de Podgorny (presidente del Presidium del Soviet Supremo con Brejnev, equivalente al jefe de Estado) Medvedev es un presidente elegido por el pueblo”, dijo el SPS, que apeló a la responsabilidad del mandatario. (AFP, AP y EFE)