Quedan aún personas vivas bajo escombros

En diálogo con El País, Aires declaró que en Puerto Príncipe hay una «importante falta de coordinación que hace que la situación sea muy compleja».

Aires recordó que los 1.162 militares uruguayos que están en Haití trabajan ahora en coordinación con otros equipos de Naciones Unidas en las tareas de rescate.

En tanto, los 43 equipos de recate que buscan sobrevivientes del terremoto han logrado hallar con vida a más de 70 personas, según declaró ayer una vocera de Naciones Unidas.

En Ginebra, Elisabeth Byrs, vocera de ONU, dijo que la incidencia de éxitos es inusualmente alta, incluso aunque parezca pequeña ante la escala del desastre.

Byrs agregó que la moral es muy elevada entre los más de 1.739 rescatistas que recorren los escombros sin parar. Y sostuvo que sigue habiendo personas vivas entre los edificios derruidos y que podrían vivir seis días en esas condiciones.

Según la vocera, unos 43 equipos ayudados por 161 perros rastreadores se encuentran en el lugar y se espera la próxima llegada de más personal de socorro.

Pero su tarea es cada vez más una carrera contra el tiempo. El vocero de la Cruz Roja, Simon Schorno, dijo que el período crítico para encontrar sobrevivientes -72 horas tras el terremoto- y que «estas historias de gente que sobrevive son cada vez más raras».

Ayer de tarde, un miembro danés de la fuerza de paz de la ONU en Haití fue encontrado vivo y en buenas condiciones de salud bajo los escombros.

Con este salvataje, la fuerza de paz declara que son 70 las personas extraídas vivas de entre los restos de edificios.

También ayer, tres haitianos fueron encontrados en lo que era supermercado, en un operativo que había comenzado el sábado de noche.

Otros equipos de rescate celebraron también éxitos: soldados israelíes rescataron al director del Ministerio de Recaudación de Haití, que estaba atrapado en las ruinas del edificio donde estuvo su oficina.

La madrugada de ayer otra cuadrilla logró salvar a Nadine Cardoso, de 62 años, una de los dueños del Hotel Montana. Estaba deshidratada pero sin lesiones, según dijo su marido, Reinhard Riedl.

El sábado, trabajadores estadounidenses sacaron con vida a Saint-Helene Jean-Louis, una mujer de 29 años que estuvo atrapada durante cuatro días entre los escombros de un edificio de la Universidad de Puerto Príncipe.

Lo único que podían ver los rescatistas de la estudiante universitaria eran la parte superior de su cabeza y su mano izquierda. Sin embargo, Jean-Louis aún respiraba dentro de las escaleras de una estructura que tuvo, hasta la semana pasada, cuatro pisos. Estaba rodeada por ocho cadáveres que se pudrían y uno estaba enredado con su cuerpo.

Los integrantes de un cuerpo de búsqueda y rescate estadounidense lograron desprender algunas planchas de concreto, cavaron hacia abajo y de costado para liberar su torso y le dieron un poco de agua.

Casi 30 horas más tarde, y trabajando en dos turnos, los expertos sacaron a Jean-Louis del edificio. Pudo decir su nombre antes de ser trasladada a un hospital de campo israelí.

Los uniformados la retiraron en una camilla y verificaron sus signos vitales: estaba ilesa.

Otro de los grupos es la Brigada de Rescate mexicana, cuyos miembros son conocidos como los Topos. El sábado hallaron a un maestro de 35 años entre los restos de lo que fue una escuela.

Los Topos, que se formaron en los días posteriores al terremoto de 1985 en la Ciudad de México y también trabajaron en Nueva York luego de los atentados del 11-S, trabajan en coordinación con policías federales y marinos mexicanos. El grupo es conocido por su capacidad para excavar túneles que ayudan a encontrar sobrevivientes.

El viernes, los mexicanos sacaron a 7 personas vivas de edificios desplomados.

Pero hubo otros que no fueron tan afortunados. Naciones Unidas anunció el sábado que el cadáver del jefe de la misión de la ONU en Haití, Hedi Annabi, fue hallado bajo los restos del derrumbado cuartel general de la ONU.

También se encontraron los cuerpos del subjefe de misión brasileño Luiz Carlos da Costa, del comisionado de policía, el canadiense Doug Coates, y de ocho policías chinos que estaban reunidos con Annabi al momento del sismo.