Quieren multar a firmas que pagan tarde el sueldo.

Se trata de un proyecto considerado prioritario por la bancada de senadores del Frente: que los sueldos que las empresas pagan fuera de fecha (luego de los primeros diez días del mes si el pago es mensual) generen intereses en beneficio de los empleados, de acuerdo a la tasa media de intereses publicada por el Banco Central.

De todos modos, los senadores atenderán observaciones del gobierno para dar flexibilidad a la norma, en tiempos de crisis. Así, la iniciativa incluiría cláusulas de salvaguarda o «descuelgue» cuando los trabajadores acuerdan con su empresa el pago de sueldo fuera de fecha ante situaciones financieras críticas. No se quiere generar «efectos indeseados».

El catedrático Oscar Ermida Uriarte, director del Instituto de Derecho del Trabajo, respaldó en el Parlamento la «justicia» del planteo, ya que «la deuda laboral es la única que no se ajusta de ningún modo», generando «un estímulo al incumplimiento». En el régimen actual solo hay «reajuste» en caso de reclamo judicial.

En lugar de pagar intereses, Ermida planteó una «multa automática» de 20% de recargo si se paga tarde, aunque sea un día, «a imagen y semejanza de lo que pasa en los créditos del Estado». Ermida también agregaría un 5% mensual acumulativo. Los senadores oficialistas podrían tomar la idea.

El proyecto parte de la base de que el incumplimiento del empleador en el pago del sueldo no genera compensaciones a los trabajadores, que sí deben afrontar multas, intereses y recargos por las cuentas pagadas fuera de fecha. Se busca evitar que «los recursos económicos del trabajador se vean menguados por el atraso en el cobro del salario», dice el texto.

El senador de Alianza Progresista Eduardo Ríos es el autor de la iniciativa original, luego aprobada por la bancada. Ríos dijo a El País que se pretende «sancionar al que incumple y estimular al que cumple», para que no haya «competencia desleal».

DUDAS. Cuando acudió a la comisión de asuntos laborales, el director de Trabajo Julio Baráibar marcó una «situación ambivalente». Dijo que, por un lado, el proyecto es «fantástico» porque evita la problemática que se le genera a muchos trabajadores, que no pueden pagar cuentas en fecha porque les pagan el sueldo tarde.

Pero advirtió que lo «descolocó» un planteo del ministro Eduardo Bonomi, al que le preocupa la situación de las empresas que no pagan en fecha porque «están acogotadas financieramente» y si la ley se aplica a rajatabla «se ahogarían más». «Somos conscientes de que si hay que elegir entre salario y empleo, los trabajadores siempre eligen empleo», indicó.

Ante esta observación, el proyecto será modificado. La presidenta de la comisión, la senadora Susana Dalmás, dijo que se aprobará la ley en las dos cámaras antes del fin del período, pero se buscará «la instrumentación más correcta, sin efectos indeseados». Se incluirán «flexibilidades específicas» para no impedir acuerdos de empleadores y empleados.

Baráibar también admitió que, si este proyecto es aprobado, muchas empresas no dejarán el pago del sueldo para último momento. «Hoy prefieren pagar a UTE porque si no lo hacen las multas son terribles y les pueden cortar el suministro», alertó. El Pit-Cnt, en tanto, hizo hincapié en que «es uno de los elementos que faltaba en la legislación» laboral.

REPAROS. Las cámaras de Comercio e Industria expresaron en la comisión una visión contraria a modificar ahora el régimen vigente debido a la incertidumbre por la crisis internacional. Como una propuesta de mejora, el asesor laboral de la Cámara de Comercio Juan Mailhos planteó que «la norma no se aplique hacia el pasado, sino sólo hacia el futuro».

Desde el Partido Nacional, el senador Francisco Gallinal comparte la idea de que «la gente tenga la seguridad de que cobrará el sueldo», pero no votará el proyecto si no es modificado. A su juicio, si la comisión no incluye varias cláusulas de salvaguarda, existe «riesgo grande» de generar despidos o que las empresas no tomen trabajadores.

«Pasa que el Frente Amplio está en campaña y pone sobre la mesa proyectos de contenido demagógico, como otro que dice que los barcos pesqueros sólo tendrán trabajadores uruguayos», lamentó.

El País Digital