Reacción. Empresarios reclaman apurar la ronda salarial.

«Me llama la atención la posición empresarial. Nosotros creemos que lo mejor es ir liquidando a cuenta de lo que se firme. Creo que es hasta mejor para el empresario, luego la retroactividad es una carga y genera problemas con el BPS», indicó Baráibar a El País.

El vicepresidente de la comisión de relaciones laborales de la Cámara de Industrias, Andrés Fostik, afirmó: «Que hagan un decreto. El Poder Ejecutivo puede hacer un decreto diciendo que las empresas deben adelantar y las empresas adelantan (…) Una idea básica del aumento se tiene. Lo que está mal es que se llegue a esta fecha sin que se haya empezado a negociar. Acá no hay nadie apurado, ni el Pit-Cnt ha metido pechera». Las empresas que pueden adelantar el aumento «no necesitan del consejo de Baráibar», indicó Fostik, y recordó que en rondas pasadas varias empresas del sector industrial hicieron, «de buena fe», lo que plantea el director de Trabajo y «luego (los sindicatos) pidieron que el aumento en los consejos de salarios fuera por encima» de lo adelantado.

Desde la Cámara de Comercio, una fuente indicó que el Ministerio de Trabajo «debería dedicarse a arreglar el entuerto» interno con los negociadores y no realizar consejos a las empresas. A juicio de la fuente, hay una «calma chicha» en la negociación salarial y dijo que algunos se preguntan si la pasividad sindical no responde a que se espera el «recambio ministerial» en Economía para modificar los lineamientos planteados y las reglas de juego.

Desde la Cámara Metalúrgica, el delegado Miguel Oliveros reafirmó la posición de «no adelantar» aumentos porque perjudica a la negociación, más allá de que se deja en absoluta libertad a las empresas afiliadas. «En nuestro sector, además, nadie me asegura la paz laboral durante la negociación, aunque dé un adelanto a cuenta. ¿Para qué sirve entregar los adelantos?», preguntó. «Lo que hay que hacer es acelerar la negociación, no adelantar aumentos. ¿Para qué negociamos, entonces?», cuestionó Oliveros.

CONFLICTO. Los 25 negociadores del MTSS agremiados resolvieron mantenerse en conflicto y no negociar en los consejos de salarios. La Asociación de Negociadores Colectivos Agremiados (Aneca) emitió ayer un comunicado donde se repudia la «actitud de desconocimiento de la organización sindical», los actos de «injerencia», las «actitudes claramente antisindicales» de la patronal y la «constante negativa a negociar». Reiteran los reclamos de recategorización, adecuación salarial y pagos de horas extras, y presentarán una contrapropuesta.

El gobierno, en tanto, ya dispuso que 16 abogados que trabajaban en otras oficinas del MTSS pasen a los consejos de salarios. Los abogados se reunieron ayer con Baráibar. Empezarían a negociar entre hoy y mañana, dijo a El País el ministro Eduardo Bonomi.

Ya se han realizado unas 50 reuniones y Bonomi cree que ahora «queda más evidente» que «nadie es imprescindible». El jerarca entiende que no hay represión sindical porque los negociadores no forman un sindicato. «Acá tenemos unos 1.000 funcionarios y tres sindicatos. La mitad de los trabajadores de una sección no pueden formar un sindicato aparte», indicó Bonomi. Agregó que se atendieron los reclamos de las condiciones de trabajo y se entiende la preocupación por el tema salarial. Consultado respecto a si habrá sanciones para los funcionarios que no atienden los consejos de salarios, respondió: «Vamos a ver».